ENFERMEDAD Y SÍNTOMAS. El lenguaje del cuerpo

Tu coche enciende un foco en el tablero que anuncia que algo en el motor no anda bien, vas al mecánico, quién sólo desconecta el foco en el tablero, ¿te sentirías tranquilo para seguir tu camino?

¡Claro que no! el foco en el tablero se encendió para indicarte que algo dentro del motor no está funcionando correctamente ¡algo dentro del motor está enfermo! Y ese foco en el tablero  te indica que tienes que parar y revisar dentro del motor que sucede.

En el ejemplo, el motor del coche representa  nuestro YO interno, nuestra alma, nuestra consciencia que ha dejado de estar en orden, perdió el equilibrio, no está sano, está enfermo.

Esta pérdida del equilibrio interno se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma, representada por el foco en el tablero que nos obliga a hacer una parada y una búsqueda de la causa.

Vamos a verlo así: A ti te duele la cabeza todas las mañanas (síntoma) y vas al doctor quién te recetas que  tomes unas aspirinas. Todas las mañanas amaneces con dolor de cabeza, y todas las mañanas te  tomas las aspirinas.

¿Te quedarías tranquilo?

¡Claro que no!  es absurdo tratar de suprimir el síntoma por medio de la aspirina. Lo que debemos eliminar no es el síntoma, sino la causa.

¿Por qué me duele la cabeza todas las mañanas?

Si queremos descubrir qué es lo que nos señala el síntoma, tenemos que apartar la mirada de él y buscar a fondo.

Para ir más allá, para buscar la causa,  tenemos que entender que:

Los síntomas NO son nuestros enemigos cuya destrucción debe ser su mayor objetivo sino que es mi aliado que puede que me está comunicando que algo no anda bien con mi YO interno y así vencer la enfermedad.

Si presto atención a mis dolores de cabeza, desde este punto de vista, me daré cuenta que  mi YO interno, se está dando topes en la cabeza contra la pared, ésa es la verdadera causa y lo que debo “sanar”

Ahora bien, el lenguaje del cuerpo (síntomas y enfermedades) tienen una particular forma de “entenderse” aquí te van algunos tips que te pueden ayudar:

 

  1. Renuncia a “creer” que tus enfermedades / síntomas tienen origen en el plano funcional. Siempre que nos enfermemos, o hagamos conscientes algún síntoma hay que preguntarnos : ¿Qué me estará queriendo decir mi cuerpo? Hemos sido educados de tal manera que nos es más fácil pensar y decir: “Tengo una infección en el ojo porque fui al zoológico y el ambiente estaba sucio.” Sin embargo, lo que realmente hay que preguntarse es: ¿Por qué tu sistema inmunológico estaba tan débil que dejó entrar a la infección? Siempre hay un porqué. La respuesta en la mayoría de los casos es nuestro yo interno, diciéndonos que algo no anda bien.
  1. Analizar el momento de la aparición del síntoma. Indagar en la situación personal, pensamiento, fantasías, sueños, acontecimientos y noticias que sitúan el síntoma en el tiempo.
  1. Analiza ¿Dónde se encuentra el síntoma? ¿Cuál es el propósito? ¿Qué me impide este síntoma? ¿Qué me impone este síntoma? Ejemplo: el dolor se encuentra en la cabeza. El propósito de la cabeza es pensar. El dolor de cabeza nos impide pensar, nos impide estar conscientes, nos impide estar activos. El dolor de cabeza nos impone encerrarnos en un cuarto, solos, con la luz apagada, con la intención de que nadie nos hable. ¿Alcanzas a ver por dónde va lo que el yo interno quiere decir en este ejemplo?

Aunque al principio parece difícil, interpretar los síntomas de nuestro cuerpo es algo inherente a nosotros. Y ¡ojo con esto! Es verdad que hay significados comunes, pero nunca perdamos de vista que cada ser humano es totalmente diferente, que, aunque el síntoma nos lleve hacia un camino similar, cada quien es el único que puede interpretar el mensaje de su yo interno correctamente y por ende, elegir la vereda que se necesite tomar.

Y a ti ¿que te está diciendo tu cuerpo?

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