Desde retiros espirituales, hasta clases para certificarse como maestro de yoga, o espacios para relajarse y perder peso, las opciones para practicar esta disciplina en México son tan variadas como tentadoras.
En septiembre de 2014, el primer ministro indio, Narendra Modi, llegó con una petición inusual a la 69 Asamblea General de la ONU: solicitó que se creara un día en honor a la práctica del yoga. Su argumento fue irrebatible: esta disciplina no se trata sólo de ejercicios para mejorar el rendimiento del cuerpo, sino que es una manera de descubrir el sentido de identidad de uno mismo, el mundo y la naturaleza.
Así fue como se decretó que los 21 de junio se conmemoraría el Día Internacional del Yoga, esto quiere decir que los estados miembros de la ONU se comprometen a fomentar dicha actividad física entre sus ciudadanos.
En México, hay varias opciones para combinar la práctica de yoga con el turismo. ¡Descúbrelas!
1. En la costa chica
En la comunidad de San Agustinillo, en la costa oaxaqueña, se localiza elCentro de Yoga Solstice. Arena dorada y olas tranquilas acompañan las clases para principiantes, intermedios y avanzados. Hay retiros de cinco días, talleres, seminarios y formación de maestros.
2. 200 horas en Veracruz
Desde Xicochimalco, Veracruz, la comunidad Acro Terra se encarga de diseminar la filosofía del yoga. Han construido una aldea con cabañas y zona de campamento donde organizan varias actividades. Uno de sus programas más reconocidos es el RYT–200, donde durante 21 días dan un entrenamiento integral para enseñarte a enseñar yoga. La experiencia incluye alojamiento, comidas y el Teacher Training Program.
3. Retiro en la montaña
En una montaña cercana al Lago de Zirahuén, en Michoacán, hay una majestuosa cabaña a 7,000 metros de altura con tres suites de lujo donde organizan retiros de yoga, meditación silenciosa y tai chi. También hay asesoramiento de cocina saludable y spa, todo bajo el sello de la empresaPresent Moment.
4. Yoga y surf
The Sanctuary, en Puerto Escondido, Oaxaca, no se define como un hotel sino como una escuela donde enseñan a vivir bien. Sus técnicas incluyen yoga, meditación y terapia de surf. Su programa de seis noches de alojamiento incluye clases de yoga diarias y seis lecciones de surf, además de comida vegana y batidos.
5. Yoga y fitness
El Bikini BootCamp, en Tulum, Quintana Roo, es una forma divertida de perder peso mientras estás de vacaciones. Combinan sesiones de yoga con actividades físicas como ruta de bicicleta por las ruinas de Tulum, circuitos de entrenamiento funcional y clases de salsa. Todo acompañado de un plan de alimentación.
6. Para ir con amigas
El hotel boutique Xinalani, en Puerto Vallarta, ofrece una experiencia para grupos de cuatro mujeres en una habitación de lujo. El paquete incluye comidas nutritivas, dos clases de yoga al día, actividades deportivas y hasta margaritas. Está en una isla a la que se llega sólo por barco, por lo que es una oportunidad ideal para tener unas vacaciones relajantes.
7. En las faldas del Tepozteco
Espacio Ámate, en el valle de Atongo, en Tepoztlán, Morelos, ofrece un escenario natural perfecto para vivir la experiencia del reencuentro y conexión entre el ser y el cuerpo a través de terapias, masajes, yoga y, en general, cuidado de la salud.
8. Yoga y buceo
Cada año, la empresa LBJ Adventures organiza un viaje que combina yoga y buceo en la isla de Cozumel. El hospedaje es en el hotel Blue Angel Resort y sólo hay cupo para 12 personas. Durante ocho días imparten un curso para certificarte como buzo y lo combinan con clases de yoga para todos los niveles.











