Ayer se vivio el último de los cuatro eclipses totales de Luna en este 2015. El fenómeno fue especial a otros similares debido a que se combinó con una “superluna”, algo que no se veía desde 1982 y no volverá a verse hasta 2033.
Se le llama “Luna de sangre” a este tipo de eclipses debido a que, cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, la atmósfera filtra los rayos solares y sólo refracta la luz roja. Esto, junto con partículas y el polvo que se encuentra en la atmósfera, es lo que da un tono rojizo a nuestro satélite natural. Por su parte, una “superluna”, ocurre cuando el satélite se encuentra en el perigeo, el punto más cercano a la Tierra.
El eclipse pudo verse en muchas partes de México, lamentablemente en la capital no se pudo apreciar por la lluvia. Aquí te mostramos una galería de imagenes con las mejores tomas del espectacular fenómeno natural a lo largo del mundo.





















