Adam West: Hollywood y Ciudad Gótica despiden al Batman de la sonrisa
Hubo un tiempo en que Batman no era un torturado vigilante nocturno, atormentado por el horrible recuerdo de la muerte de sus padres. Una época en que el Caballero de la Noche derrotaba sus enemigos a través de caricaturescos golpes que derivaban en un “Pow!” o en un “Zap!”, en la que tenía un cinturón lleno de los más ridículos artefactos, y en la que después de salvar el día se ponía a bailar.

