Ciudad de México.- Recuperar un teléfono después de que te ha sido robado es casi imposible. Su destino, en el caso de la Ciudad de México, puede ser para uso personal del asaltante o el mercado informal de celulares.
Ante la incertidumbre del futuro de su teléfono robado, Anthony van der Meer, un estudiante de cine originario de los Países Bajos decidió utilizar una aplicación para rastrear su celular incluso aún cuando borraran toda su información y hacer así el documental «Find my Phone».
Para lograrlo, puso una trampa. Permitiría que le fuera robado un un teléfono en el que había instalado la aplicación Cerberus; ésta le permitiría controlar el celular remotamente siempre y cuando estuviera prendido y con conexión a internet. Después de varios días en una estación de tren en Rotterdam y un día en el centro de Amsterdam, el teléfono desapareció.
Inmediatamente después, Anthony activó la aplicación y pudo escuchar las llamadas telefónicas de quien se había robado su celular, ver las fotos que tomó, leer sus mensajes y grabar audio y video sin que se diera cuenta.
Toda la experiencia, la convirtió en un documental de apenas 21 minutos, cuyo objetivo es demostrar lo fácil que es espiar a alguien en la era digital. La idea le surgió después de que su iPhone le fuera robado en un café en Amsterdam y la privacidad de sus datos como fotos, mensajes, contactos y correos electrónicos quedara en manos de alguien desconocido.
Actualmente, el video tiene poco más de 2 millones de reproducciones y la última actualización sobre el estado de su teléfono robado a propósito mostró que el equipo se encontraba en Rumania.
Con información de Milenio




