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Foto: AP

Iñárritu no cede al ego

Ciudad de México.- La verdad es un sueño que todavía no he tenido. Yo creo que quizá no es el momento aún (de ganar)”, dice el nominado al Oscar Alejandro G. Iñárritu desde Calgary, Canadá, donde lleva meses enterrado en la nieve filmando The Revenant, su nueva película en la que dirige a Leonardo DiCaprio.

De acuerdo con el portal Excélsior.com.mx, con la anterior, Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia, puso de cabeza a la industria cinematográfica, que la eligió como una de sus grandes favoritas de 2014 y ahora la tiene como el rival a vencer en las nueve categorías en las que competirá por el Oscar este domingo en el Dolby Theatre de Los Ángeles.

Con la perspectiva que le da la edad y sus nominaciones previas, Iñárritu rescata el reconocimiento de sus colegas por sobre la frivolidad de las premiaciones que de manera “absurda” ponen a competir películas entre sí.

“Creo que en la semilla de todo esto se encuentra una cosa infantil, como eso de poner la estrellita en la frente para ver quien es el más listo”, señala con esa inconfundible e hipnotizante voz, con la que adelanta a Excélsiorque lo único que tiene seguro es que se tomará el lunes de descanso “por aquello de la cruda”, pues se lleve o no la estatuilla, Iñárritu tiene mucho que festejar.

¿Cómo te ha servido estar tan alejado de Hollywood en estos días previos a la entrega del Oscar?

Ha sido una bendición, porque no puedes caer en absorberte por ti mismo, entonces te liberas de esa sensación. Mi cerebro está todos los días en la batalla de hacer una película y eso te quita la tentación del ego. Ha sido algo muy bueno.

Has estado nominado en diversas ocasiones y categorías al Oscar, además de todos los premios que has conseguido en infinidad de festivales. ¿Lo sigues disfrutando de la misma manera que la primera vez? ¿O cómo ha evolucionado ese sentimiento?

Es curioso, porque es como la primera novia, la primera vez es mucho más emocionante, porque es un territorio desconocido. No es que ahora no me excite la idea de ser reconocido y la película, en general, obtenga ese beneficio de una resonancia global y que más gente la vea, eso siempre es una gran satisfacción.

¿Qué es lo que más disfrutas de los premios y nominaciones?

La verdad es que detrás de toda esta frivolidad y el absurdo de los premios, que en realidad es lo que es, porque es ilógico y absurdo, pero detrás de todo, es vedad que se refleja también el reconocimiento de los colegas. Y entonces hay una parte que es importante apreciar y disfrutar. Entonces sí la disfruto, pero con un poco más de perspectiva y madurez, aunque creo que también tiene que ver mi edad. La primera vez es mucho más poderosa, pero ahora lo veo con un poco más distancia.

¿Al hablar de lo absurdo te refieres a lo imposible y ridículo que suena poner a competir a dos o más películas?

Exacto. Creo que en la semilla de todo esto se encuentra en una cosa infantil, como eso de poner la estrellita en la frente para ver quién es el más listo. En el arte y en la literatura es muy difícil, porque cada uno de los autores y de los directores tiene un objetivo y un contexto muy distinto, con su propia validez y entonces resulta muy difícil compararlos.

¿Qué significa para ti el Oscar?

Me acuerdo que de pequeño veía los Oscar, era uno de esos eventos televisivos que no te perdías. Estar ahí es una cosa extraña, porque ves a toda la gente que tú ves en la pantalla y se convierte en una especie de Disneylandia, pero de adulto, porque ves a todos tus personajes favoritos y es algo muy raro.

¿Cuál es el sentimiento que experimentas ante estas nueve nominaciones que tiene tu película?

Para mí las nueve nominaciones en igual número de departamentos, especialmente el de Martín Hernández (Edición de Sonido), me hacen muy feliz, porque es el reconocimiento a toda la película y a todo el trabajo, y eso en sí ya es el premio, porque también hay posibilidades de que no ganemos ni uno, pero ya en sí el reconocimiento al trabajo es muy poderoso.

¿Faltó la nominación de Antonio Sánchez, por música original que no calificó…

Nos faltó Antonio, que fue una injusticia enorme de la Academia. Yo hablé con el presidente de esa rama de la música y realmente hubo una conversación muy agitada, en la que yo estaba muy en desacuerdo, porque, bajo las reglas que ellos suscriben, no pudo articular argumentar una razón factual de descalificación. Le di todas las razones con hechos aún así, no pude cambiar su opinión, y estoy totalmente en desacuerdo, pero es un club, y si estás evaluado por un club debes obedecer sus reglas y ellos son los que las ponen. Pero creo que cometieron un gran error.

Es un año extraño en Hollywood. Las categorías son dominadas por dos comedias (Birdman y El gran hotel Budapest), y además los protagonistas son, en su mayoría, películas independientes. ¿Cómo interpretas esto?

Es un año muy bueno. Me parece que este reconocimiento a cinco películas independientes y pequeñas de presupuesto, es como si reconocieran a esta especie en extinción. Creo que el director autoral es una especie en extinción en Hollywood y estas películas cada vez son más raras. Me parece una coincidencia o un reconocimiento subconsciente de los cineastas y colegas que se dan cuenta que este cine está desapareciendo, y quizá sea una forma de reconocerlo en un momento muy crítico del cine. Creo que para todos los que hacemos este tipo de cine es una gran noticia. Aunque en taquilla no sea el cine que llena los bolsillos de las corporaciones, pues quizá para la gente que le gusta este tipo de cine sea una buena noticia.

¿Con qué espíritu llegas a la entrega del Oscar?

Estoy agotado, porque filmar una película como la que estoy haciendo te drena la energía tremendamente, y luego los fines de semana viajo a Los Ángeles a las diversas premiaciones. Físicamente es un demanda enorme, pero en la fiesta del Oscar voy a intentar tener un día de descanso, quizá un día después por eso de la cruda, sobre todo si va a estar todo el cast y los nominados de Birdman, quizá será la última vez que estemos todos juntos, y entonces será un momento importante para disfrutar.

¿Has soñado con ganar un Oscar?

No, fíjate que no. La verdad es un sueño que todavía no he tenido, yo creo quizá no es el momento aún. Como decimos en México: No hay quinto malo y apenas voy en la cuarta (nominación) entonces vamos a ver qué pasa.

Fuente: Excélsior.com.mx 

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