«Hablar de una victoria total sobre los terroristas en Siria es todavía prematuro», dijo Andréi Kartapólov, subjefe del Estado Mayor del Ejército ruso, a medios locales.
Destacó que, «pese a las grandes pérdidas y a la deserción masiva en sus filas, los guerrilleros siguen ofreciendo resistencia a las fuerzas gubernamentales».
«Al mismo tiempo, todos sus intentos de contraatacar han sido frenados en seco por las fuerzas gubernamentales sirias», agregó el general ruso.
Kartapólov insistió en la disposición de Moscú a cooperar con los grupos armados sirios, incluido el Ejército Libre Sirio, que combaten al EI y al resto de grupos yihadistas.
Al mismo tiempo, criticó la actitud de los brazos armados de la oposición moderada por negarse a unir fuerzas contra el enemigo común de todos los sirios: el terrorismo.
En un mes de campaña aérea contra las posiciones del EI en el país árabe, la aviación rusa efectuó mil 391 misiones, en las que destruyó mil 623 infraestructuras yihadistas, según el Estado Mayor.
Según el parte militar ruso, los aviones rusos destruyeron 786 campamentos, 371 puestos fortificados y búnkers, 249 puestos de mando, 131 arsenales, 51 centros de entrenamiento y 35 fábricas de armamento.




