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Respirando: ¿Vivir a prisa? Llévatela tranquila: La historia de Álvar

¿Vivir a prisa? Llévatela tranquila: La historia de Álvar

 

Pasa la página y sigue

Acostumbrado a “pasar la página y seguir avanzando”, como él dice, piensa que la vida debe ser un constante movimiento. Un cambio.

Originario de España, a sus 27 años Álvar ha experimentado cuatro estilos de vida. 

Nació y creció entre el pan con tomate, las cañas (cerveza), los bikinis (pan con jamón y queso), los ardientes agostos, el catalán y las opiniones encontradas entre los separatistas y unionistas de Barcelona, considerada como una de las mejores ciudades del mundo en calidad de vida, seguridad y equidad. 

Periodista, continuó su formación profesional entre los castillos, el frío, la amabilidad casi patológica (dicen algunos) y buen humor de los geordies (personas de Newcastle y Tyneside) en Inglaterra. Incluso, Newcastle es vista como una ciudad de fiesta, aunque para Álvar ese estilo de vida es más bien “rudo”. 

De signo piscis, siguió moviéndose hasta llegar a “La París” de América Latina, llamada así por su estilo europeo en la arquitectura y en su población, tras la ola de inmigración en el siglo XlX desde Italia, España, entre otros. Vivió entre el tango, cortes de carne, vinos y el fútbol de Buenos Aires, considerada por la consultora Mercer como la segunda ciudad con mejor calidad de vida en Latinoamérica.

Finalmente, y desde hace nueves meses, experimenta la acelerada vida de la Ciudad de México: el intenso tránsito, el saturado transporte público, las horas, los cambios de clima en un solo día, las prologadas horas de trabajo, pero también vive entre la amabilidad, la fraternidad y el buen humor de los mexicanos. 

 

El cansancio mental, una constante

Ya establecido en México como guionista de cine y televisión, Álvar asegura que el desgaste mental es inevitable luego de pasar ocho horas frente a la computadora, sumado al estrés y las presiones propias del trabajo. 

“Creo que es el cansancio mental que al final también te afecta mucho la postura. Como que no te das cuenta y empiezas a escribir, (…) te empiezas a echar encima de la pantalla, empiezas a forzar la mandíbula, los hombros también se van hacia delante y acabas por la noche pues hecho polvo”.

Asegura que hubo un tiempo que comenzó a sentir dolor de espalda, hombros y músculos. Describe molestias que le dejaban con “el cuerpo engarrotado”.

Asimismo, asegura que esta situación empezó a afectar su estado de ánimo. 

“No aprovechas igual el tiempo aunque sea de reposo. Si estás en tu casa aunque sea descansando, pero te duele la espalda o te duelen los hombros, pues nunca acabas de descansar del todo”.

Por ende, el dolor también comenzó a repercutir en su trabajo.

“Ya no estás pensando en el trabajo completamente sino estás pensando ‘me duele la espalda, me duele el cuello’ (…) en vez de poder dedicar toda tu atención a lo que estás haciendo”.

 

Estrés vinculado al cansancio mental

Según los expertos, el estrés tiene mucha relación con el agotamiento o fatiga mental, una señal de alarma de nuestro organismo que cada vez es más común padecer.

“Se trata de una sobrecarga en el flujo de pensamiento normal. Se produce un estrés que nos lleva a un estado de ansiedad y cansancio insoportables para la salud mental e incluso física”, asegura Alicia Martos, psicóloga y autora del blog “Comunicación no verbal: lo que no nos cuentan”.

Asegura que el cansancio mental se puede padecer debido a una situación de tensión puntual.

“Por ejemplo, si se juntan una ruptura sentimental, problemas en el trabajo y la enfermedad de un familiar. En ese caso, cuando desapareciesen los problemas desaparecería el estrés”, cuenta.

Sin embargo, algunas personas tienen tendencia a crear preocupaciones innecesarias, a pensar en situaciones futuras o pasadas o a asumir cargas que no les corresponden.

“El pensamiento, las ideas, no son siempre útiles. Hay sobrecargas que no están producidas por problemas reales, sino por nosotros mismos”, asegura la especialista.

 

¿Tengo cansancio mental?

La psicóloga afirma que aunque no todas las personas muestras los mismos síntomas, algunos patrones suelen coincidir.

“Habitualmente los afectados tienen dificultades para dormir, palpitaciones en reposo, dificultades para mantener la atención y la concentración, alteraciones digestivas, dolores de cabeza y musculares”.

Además, afirma, hay signos de la comunicación no verbal que cobran importancia.

“Pueden observarse gestos de dolor -sobre todo referidos a las cervicales o a la cabeza- y a nivel facial se pueden encontrar signos de tensión. Si una persona suele ser tranquila y pausada al moverse o al hablar puede volverse rápida e impaciente (…) Las personas muy aceleradas y nerviosas pueden tender a hablar de un modo muy lineal, con una mayor latencia de respuesta y movimientos más lentos de lo habitual”.

El yoga, camino a la estabilidad mental

Desde hace un año, Álvar practica yoga. Aunque siempre ha hecho ejercicio como correr y nadar, y ha tomado terapias para relajar su cuerpo, asegura que la práctica del yoga es lo que le ha ayudado. 

“Desde que empecé es lo que mejor me está yendo. (…) Los dolores han ido bajando y también me ayuda mucho a dedicarme a mi profesión, a no agobiarme tanto, a estar más relajado y a tener más paciencia”.

Además, de los beneficios físicos, afirma que el yoga le ha llevado a encontrar calma mental y se ha visto reflejado en su trabajo, respirando.

“Ha sido el mayor aprendizaje (…) cuando llegas tienes mucha ansia por hacer las posturas y por el equilibrio y la fuerza, y poco a poco te das cuenta que no hay que ir tan de prisa sino centrarte. (…) Eso mismo que yo creo que te ayuda mucho en cualquier trabajo o con cualquier relación sea de amistad, sea amorosa, familiar, lo que sea”. 

Pero lo más importante, agrega, es que lo aprendido en yoga lo ha implementado en su persona. 

“Sobre todo en la parte de la paciencia. (…) Lo que no controlas creo que es lo que te ayuda el yoga, saber cómo lo afrontas tú, porque al final lo que te va a pasar, te va a pasar igualmente. Sea bueno o sea malo. El yoga yo creo que te ayuda a la manera en la que lo afrontas”. 

Naylín Núñez, creadora del Blog de Yoga es Más, presenta esta práctica para relajar la mente y el cuerpo.


Namasté.

 

 

 

Redacción / Video / YouTube/Yogaesmas

 

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