Foto: FB / Crocus City Hall, Moscow

Suman 137 muertos por ataque en sala de conciertos en Rusia

MUNDO.- El Kremlin se negó el lunes a comentar la reivindicación del grupo yihadista Estado Islámico (EI) del atentado durante un concierto en Moscú, en el que murieron 137 personas, mientras se esté llevando a cabo la investigación.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y sus servicios de seguridad, el FSB, no mencionaron este fin de semana la implicación yihadista y apuntaron a la pista ucraniana, desmentida por Kiev y los gobiernos occidentales.

Al menos 137 personas murieron en el ataque de un grupo de hombres armados en un concierto en el complejo Crocus City Hall, en la periferia de Moscú, en el atentado más sangriento en suelo europeo reivindicado por el EI.

«La investigación está en curso y la administración presidencial se equivocaría si hiciera comentarios sobre el desarrollo de la investigación. No lo haremos», dijo el lunes el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, a la prensa.

El grupo EI, que Rusia combate en Siria y que está activo en el Cáucaso ruso, reivindicó el atentado, pero las autoridades rusas han afirmado que los presuntos asesinos intentaban huir a territorio ucraniano tras el ataque.

Kiev, confrontado a la ofensiva rusa desde hace más de dos años, ha negado firmemente cualquier implicación en el atentado. Estados Unidos también ha rechazado la versión del presidente ruso.

En el lugar del atentado, los investigadores seguían buscando entre los escombros de la sala, destruida por un incendio provocado por los atacantes.

El número de heridos fue de 182, de los cuales 97 seguían hospitalizados el lunes, según las autoridades.
El Kremlin indicó el lunes que Putin no visitará el lugar del atentado.

Peskov por otro lado no quiso comentar las acusaciones de torturas a los sospechosos detenidos, que emergieron tras publicarse videos en redes sociales e imágenes donde tres de los cuatro arrestados aparecen con la cara ensangrentada.

Otro video, difundido en internet y cuya veracidad no pudo confirmarse, muestra cómo una persona fuera de campo secciona la oreja a uno de los sospechosos del atentado.

En la comparecencia de los sospechosos el domingo por la noche ante un tribunal, uno de ellos tenía una venda blanca en una oreja y otro llegó en silla de ruedas y con los ojos cerrados.

Una de las figuras de la oposición rusa en el exilio, Leonid Volkov, denunció el intento de los servicios de seguridad rusos de «desviar la atención de impotencia y su fracaso», mostrando estos videos.

Las autoridades dijeron haber detenido en total a 11 personas, entre ellas estos cuatro presuntos atacantes. Pero el perfil de los demás detenidos no está definido de momento.

Los cuatro individuos fueron puestos en detención provisional el domingo por la noche, hasta el 22 de mayo, a la espera del juicio, cuya fecha aún no ha sido decidida. Acusados de «terrorismo», se enfrentan a penas de cadena perpetua.

Altos cargos del entorno de Putin instaron estas últimas horas a que se levante la moratoria sobre la pena de muerte para los «terroristas».

El atentado, ocurrido pocos días después de la reelección de Putin y entre promesas de seguridad a la población tras el recrudecimiento de los ataques ucranianos en suelo ruso, supone un duro revés para el mandatario.

El ataque recuerda a otros actos terroristas durante los primeros años de Putin en el poder, con la guerra en Chechenia como telón de fondo: la toma de rehenes en el teatro moscovita de Dubrovka en 2002 y la tragedia de la escuela de Beslan dos años después.

La lucha contra el terrorismo «necesita una cooperación internacional total», dijo el lunes Peskov, pero esta colaboración «no existe».

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que propuso a Rusia más cooperación sobre la cuestión, pero pidió no «instrumentalizar» el atentado de Moscú. También el primer ministro polaco, Donald Tusk, pidió que no se utilizara «como pretexto para una escalada de la violencia y la agresión».

Con información de AFP

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