El lunes por la tarde, cuando Rosario Robles llegó a las puertas del juzgado, se bajó de una camioneta BMW y lanzó retadoramente: «Vengo con las faldas bien puestas, tomando el toro por los cuernos y dando la cara». Pero ayer martes al amanecer, y casi al final de una audiencia de 12 horas, el fiscal federal Manuel Granados Quirós le reviró con una puya.
Senadores que impulsan reformas a la legislación federal para emprender un ataque frontal a las empresas fantasma, venta de facturas y la simulación de operaciones fiscales, plantean crear un régimen de excepción, el cual permita, como en el combate a la delincuencia organizada, el uso de testigos colaboradores y protegidos, así como la intervención de comunicaciones contra evasores y simuladores fiscales.
Además de ejercicio indebido del servicio público, delito por el que ayer fue vinculada a proceso con prisión preventiva justificada, Rosario Robles enfrenta otra acusación.
El juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna puso de plazo hasta el próximo viernes para que la defensa de Rosario Robles entregue al Ministerio Público de la Federación una copia “auténtica» «que dé certeza” del acta de entrega-recepción de la Sedesol entre la ex funcionaria y su sucesor José Antonio Meade.
El Paquete Económico 2020tendrá una mayor presión fiscal que llevaría a ajustar el superávit primario por debajo del 1 por ciento del PIB, debido a un gasto incremental por programas sociales y apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex), consideraron expertos consultados por El Financiero.
El ex auditor de la Federación, Juan Manuel Portal aseguró que personalmente informó al expresidente Enrique Peña Nieto sobre el desvío de recursos orquestado desde la Sedesol y la Sedatu, que hoy tiene a Rosario Robles presa. Aunque el priista tomó nota, los desvíos siguieron.

