Casi dos de cada 10 personas sospechosas de contraer el Covid-19 en el país son personas ligadas al entorno de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), desde trabajadores, jubilados, familiares y empleados de compañías contratistas que les prestan servicios
Por lo menos un tercio de los denominados municipios de la esperanza rechazaron reanudar actividades primordiales, como estaba previsto en el plan de retorno a la nueva normalidad, para no exponer a sus habitantes a contagios de covid-19.
Con una directriz poco clara que queda a la interpretación de los gobiernos locales y hasta la iniciativa privada, México arranca hoy un tímido desconfinamiento en medio del repunte de contagios por el covid-19 en el país.
Los hospitales del país están
dando lo que pueden
a los enfermos de Covid-19, mientras avanzan los ensayos clínicos que demuestren la eficacia de nuevos medicamentos, como el Leronlimab, antiviral que se desarrolló para el tratamiento de VIH/sida.
El sector privado en su conjunto, desde los doce organismos representados por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) hasta la American Chamber México y el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, hace un llamado a revocar el Acuerdo de Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional.
A partir de este lunes 323 municipios seleccionados para regresar a la normalidad, luego de no presentar casos ni ser vecinos de municipios con contagios, pueden reabrir actividades, mientras que los 2 mil 141 restantes siguen en alerta y bajo confinamiento.

