En cuestión de horas, Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, fue detenido por el Ejército y la Guardia Nacional, y posteriormente liberado, lo que desató una jornada de violencia y pánico en la capital de Sinaloa.
Criminales aterrorizaron esta ciudad al enfrentarse durante horas a elementos de las fuerzas armadas, incendiar vehículos y bloquear vialidades.
Una patrulla de 30 elementos del Ejército y la Guardia Nacional detuvo ayer por la tarde a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, y a tres personas más en una casa de Culiacán, pero rodeada por grupos de la delincuencia organizada que los superaban en número, debieron “suspender acciones” y liberar a los aprehendidos.
La división entre diputados de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, en torno a ajustar el superávit primario propuesto por la Secretaría de Hacienda para el próximo año a un nivel de 0.5 por ciento, desde uno de 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), orilló a los legisladores a hacer ajustes a la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para buscar recursos que puedan ser reorientados.
La Guardia Nacional detuvo a Ovidio Guzmán López, El Ratón —hijo del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán— y posteriormente lo dejaron en libertad, confirmó el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo a la agencia Reuters.

