El abasto de gasolinas está siendo complicado porque de manera adicional al problema del huachicol, la administración pasada dejó bajos inventarios y un nivel de producción que apenas alcanza a cubrir 2.5 de cada 10 litros de consumo.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) autorizó a algunos expendedores de gasolina a limitar la venta de combustible a entre diez y 40 litros por automovilista
La crisis del huachicol explotó ayer en Ciudad de México con compras de pánico y largas filas de automovilistas que agotaron la gasolina de estaciones de servicio de varias alcaldías, situación que para el gobierno de Claudia Sheinbaum y Petróleos Mexicanos (Pemex) se debe a un “ajuste logístico”, porque, dijeron, hay suficiente combustible en los inventarios para cubrir la demanda.
El presidente Andrés Manuel López Obrador apuesta a que en su sexenio el modelo económico a seguir sea uno donde haya crecimiento pero sin inflación, y en el cual el Banco de México sea coadyuvante en salvaguardar el equilibrio macroeconómico de las finanzas públicas.
Las compras de pánico generaron una sobredemanda de gasolina en estaciones de servicio de la Ciudad de México.

