Ciudad de México.- En una semana, los buchessecos de pez totoaba, especie en peligro de extinción capturada en México, llegan hasta China para su venta, donde alcanzan el precio de hasta un millón de pesos, lo que tiene un impacto mortal sobre la vaquita marina. Ambas especies comparten hábitat en el Alto Golfo de California.
De acuerdo con el sitio web Excélsior, el mercado negro globalizado de totoaba ejerce una fuerte presión sobre la vaquita marina, especie mexicana considerada como uno de los mamíferos más raros y en mayor riesgo del mundo. Se estima que sólo quedan 97 ejemplares.
De acuerdo con una investigaciónencubierta realizada por Greenpeaceen Asia, los envíos de pez totoaba, enveda permanente desde hace 40 años, salen del Puerto de San Felipe, Baja California, hacia la costa oeste de Estados Unidos.
Las vejigas natatorias de totoaba –consideradas como un manjar afrodisiaco y símbolo deriqueza y poder en China– son entregadas frescas por contrabandistas de nuestro país a intermediarios en Los Ángeles o San Francisco, quienes las procesan y las mandan hasta el otro lado del mundo.
Según la agrupación ambientalista, apoyada con fotografías y videos, los buches de pez totoaba recorren más de 11 mil kilómetros hasta llegar a tiendas de Hong Kong.
El producto pasa sin ningún problema las aduanas en maletas documentadas, debido a la corrupción o la ignorancia del personal que no toma en cuenta las restricciones establecidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres.
“El gobierno mexicano ya hizo la tarea al prohibir durante dos años la pesca con redes peligrosas en el hábitat de la vaquita, no obstante, Hong Kong y China deben hacer lo propio si quieren evitar que la vaquita se extinga en 2018”, alertó Silvia Díaz, responsable del programa de Océanos de Greenpeace México.
Las pruebas obtenidas en febrero y abril de 2015 exhiben a vendedores de Hong Kong que ofrecen una vejiga de totoaba de 446 gramos en 64 mil 500 dólares, es decir, casi un millón de pesos.
En las grabaciones se puede escuchar que los comerciantes saben que la venta de buches de pez totoaba, al que llaman “pescado del dinero”, es ilegal por ser especie protegida.
Las vejigas natatorias de totoaba son regalos populares entre los empresarios chinos y las empresas del gobierno a cambio de “guanxi” (que significa relación).
Uno de los entrevistados mencionó que el precio de los buches fluctúa mucho desde 2013, debido a una campaña contra la corrupción en China, pero todavía se considera relativamente estable en comparación con otros manjares tradicionales, como las aletas de tiburón o los pepinos de mar.
El grupo de investigadores encubiertos de la organización ambientalista Greenpeace realizó envíos de buches de pez curvina secos (legales), similares a las vejigas de totoaba, desde México y Estados Unidos, por correo y avión hasta Hong Kong.
El primer paquete se mandó por correo desde Estados Unidos a Hong Kong el 27 de abril y llegó sin ningún contratiempo el 8 de mayo.
El segundo buche salió desde nuestro país por correo a Hong Kong el 30 de abril y arribó el 5 de mayo.
La tercera vejiga natatoria llegó a Hong Kong en avión desde Estados Unidos y la cuarta fue llevada por Silvia Díaz en una maleta desde México en un vuelo comercial.
“Aun cuando le preguntamos a los oficiales de seguridad en el Aeropuerto de Hong Kong si los buches secos estaban permitidos, nada ocurrió, nos permitieron seguir sin hacer algún comentario”, explicó la responsable del programa de Océanos de Greenpeace México.
Fuente: Excélsior




