CDMX: así operan motoambulancias para reducir tiempo de atención médica

CIUDAD DE MÉXICO.- Al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5) llegan todas las llamadas de emergencia que se hacen en la capital del país.

 

24 horas, todo el año, personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana atiende y canaliza las 30 mil llamadas que día a día se registran, de las cuales cuatro mil corresponden a alguna solicitud de emergencia o de servicios de atención prehospitalaria.

Juan Manuel García, coordinador general del C5 de la Ciudad de México, explicó: “Cuando llegan al 911 se toman los datos básicos: la ubicación de incidente, la persona que hace la denuncia o la solicitud del servicio y la descripción de qué es lo que está ocurriendo cuando el call center del 911 tiene esa información puede enviar a despacho del C5”.

Sin embargo, el tiempo de respuesta, desde que se recibe la llamada, se despacha o canaliza la ambulancia y luego llega al lugar es en promedio de 31 minutos.

La buena noticia es que desde inicios de julio, la Ciudad de México cuenta con 40 motoambulancias con las cuales se busca reducir los tiempos de atención hasta en un 30 por ciento.

Juan Manuel García, coordinador general del C5 de la Ciudad de México, señaló: ”Lo que queremos es que antes que termine el primer semestre del próximo año los tiempos de atención promedio para la ciudad estén alrededor de los 10 minutos totales entre que se hace la llamada hasta que la primer unidad esté arribando a escena”.

Estas 40 motoambulancias están operadas por paramédicos del escuadrón de rescate y urgencias médicas (ERUM) equipadas para ayudar ante cualquier servicio de atención prehospitalaria.

Bronson Chávez Maldonado, paramédico, dijo: “El desfibrilador automático es muy práctica su conexión, sólo se conectan los cables, los electrodos al paciente y obviamente con la enseñanza que tenemos iniciar el trato necesario o las maniobras de RCP”.

Toda la moto ambulancias son conducidas por paramédicos certificados con equipo de autoprotección y cuentan con estuche de urgencias para suturas; mini aspiradoras manuales en caso de asfixia; glucómetro; oxímetro; baumanómetro; equipo de trauma y férulas; así como un botiquín de primeros auxilios.

Las motoambulancias están distribuidas en distintos puntos de la Ciudad de México para que estén disponibles para llegar primero a cualquier llamado de emergencia.

Esta nueva manera de llegar a las llamadas de auxilio sucede porque en la Ciudad de México el 60 por ciento de las atenciones con ambulancia no requieren traslado.

En entrevista con Paola Rojas, Yesenia Flores, quien es policía paramédico, dijo que operar una moto ante una emergencia médica es difícil, pero «muy emocionante» ante la posibilidad de salvar una vida con la reducción de tiempo de respuesta de 30 a 20 minutos.

«Esos minutos son elementales para mantener con vida a un paciente que requiere una atención médica de urgencia», señaló Guido Sánchez, director del ERUM.

Asimismo, habló sobre lo que se debe hacer antes de que lleguen los médicos.

«Lo más importante es la seguridad de la víctima y la de nosotros mismos, porque si estamos en la vía pública y la persona fue atropellada o hay cables o hay alguna situación de peligro hay que darle seguridad a la víctima (…) que nos fijemos en nuestro entorno, que detengamos el tráfico, que retiremos a las personas que están alrededor de la víctima y le demos seguridad».

El experto indicó que el siguiente paso es pedir la ayuda al 911 y pedir ayuda profesional de una ambulancia.

«A partir de ahí hay que revisar a la víctima. Si está respirando, perfecto, puede hablar y qué quiere decir, que está consciente, que hay una vía de aire hacia sus pulmones, que está respirando y que su corazón está funcionando. Si hay hemorragias activas, hay que detenerlas con presión directa, sobre la herida. (…) Si la persona no reacciona y no escuchamos o percibimos ningún movimiento de respiración vamos a abrir la vía aérea, levantando el mentón y alineando la cabeza (…) si no la tiene, nos aseguramos y verificamos el pulso a un lado de la manzanilla, si no hay pulso, no reacciona y la persona no está respirando vamos a iniciar inmediatamente lo que se conoce como reanimación cardiopulmonar».

Para la reanimación cardiopulmonar, detalló:

  • Posicionar ambas manos al centro del esternón y a la altura de los pezones,
  • Iniciar una compresión de 1 pulgada,
  • Estar pegado al paciente y hombros rectos para que la presión sea perpendicular,
  • Realizar las presiones a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto (2 por segundo),
  • Mantener la maniobra y ritmo hasta que llegue un paramédico.

El experto detalló que ya no se utiliza la respiración de «boca a boca» porque «el aire exhalado no está enriquecido de oxígeno y no va a beneficiar al paciente».

«Un tema de higiene, de salud, y evitar y prevenir contagios hacia la persona que se está apoyando», agregó.

 

Con información de «Al aire con Paola» / Foto: Noticieros Televisa 

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