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Ciudad Acuña: migrantes haitianos se niegan a regresar a Tapachula

MÉXICO.- En Ciudad Acuña, Coahuila, donde en los últimos días se concentraron migrantes haitianos buscando cruzar a los Estados Unidos, elementos del Instituto Nacional de Migración, policías estatales y municipales llevaron a cabo operativos para urgir a los migrantes haitianos a que acepten ser regresados a Tapachula.

Miles de migrantes que transitaban y dormían en el deportivo “Braulio Fernández”, conocido también como el parque ecológico de Ciudad Acuña, fueron sorprendidos por el operativo del Instituto Nacional de Migración y la Policía municipal.

Algunos se escondieron entre la vegetación. Otros escaparon hacia las calles de Acuña, algunos más permanecieron en el campamento. 

Unos más buscaron hacer un último intento por cruzar el río Bravo.

“Pienso pasar al otro lado porque mi familia me dijo que necesito pasar al otro lado, porque si me manda mi país, mi familia me espera, ahora me voy al otro lado, porque tengo aquí”, dijo el migrante Michoun Petion.

Después llegó el ofrecimiento de las autoridades mexicanas: retirarse a una estancia en Ciudad Acuña, para luego ser enviados a estaciones migratorias del sureste del país y continuar sus trámites migratorios.

“No gusto mío, no gusto mío, es bueno vivir aquí, si puede ayudar mí, puedo ayudarte, eso a sirvo, ¿por qué…? Yo solo vengo a comentarles eso, que se va a habilitar una estancia, el que sea gustoso, el que no, hay problema”, refirió el migrante: “Pero jefe, allá en Tapachula es un infierno para nosotros, con deportación futura para nosotros”.

“¿Qué pasaría si te regresaran a Tapachula? Muchos sufrimientos”, afirmó Nico, migrante haitiano.

“Mejor quedamos acá, porque allá en Tapachula no hay vida”,enfatizó Petuel, migrante haitiano.

“A Tapachula no, porque está muy difícil, no hay trabajo, no hay casa para la renta, está muy difícil en Tapachula”,reiteró la migrante Nadine.

Después del mediodía llegaron al Parque Ecológico más elementos del Instituto Nacional de Migración para ofrecer a los migrantes el traslado a un albergue.

“No es área aquí para estar en el suelo tirados con sus niños”, agregó un elemento del Instituto Nacional de Migración.

De mil 300 migrantes que acampaban en el Parque Ecológico de Acuña, ahora solo quedan poco más de 600.

“No, no quiero, no quiero ir, quiero quedarme acá en un lugar seguro, donde se pueda trabajar”, dijo otro migrante haitiano.

Para las dos de la tarde, en cada uno de los puntos donde los haitianos cruzaban el río Bravo, había patrullas y agentes de migración quienes impidieron por completo el paso hacia Estados Unidos.

“La cosa esta muy difícil para nosotros por el momento. Sin trabajar no me puedo quedar porque yo tengo niños, tengo que mantenerlos en Haití”. Destacó Jisvel.

En el campamento en Del Río, Texas, seguían montadas casas de campaña y otras viviendas precarias, aunque con menos gente que otros días. 

Se esperaba la presencia del alcalde de Del Río, Bruno Lozano, en un recorrido donde estuvieron representantes de la sociedad civil y líderes religiosos, pero el alcalde no llegó. 

“Estuvimos por una hora en ese lugar y sentimos que es una realidad catastrófica e inhumana cómo la gente de alrededor del mundo es vista por la patrulla fronteriza”, destacó Al Sharpton, presidente de Red de Acción Nacional.

Con información de Francisco Santa Anna, Juan Andrés Martinez y Sarahí Mendez

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