Foto: Twitter / @DmytroKuleba

Conflicto Rusia – Ucrania: se intensifica ofensiva rusa y refugiados superan los 2.8 millones

MUNDO.- La guerra en Ucrania seguía sumando víctimas este lunes, con la caída de un misil en Donetsk y ataques contra Kiev, en medio de la esperanza de un acuerdo en una nueva ronda de conversaciones ruso-ucranianas.

Más de 2,8 millones de personas ya han huido de Ucrania, según cifras del lunes, día en que el Kremlin no descartó «tomar el control total» de las principales ciudades que ya están rodeadas, lo que implicaría una gran ofensiva militar.

Estos últimos días, los combates se intensificaron en las proximidades de Kiev. La madrugada del lunes un edificio de ocho pisos del barrio de Obolon, en el norte de Kiev, fue blanco de «un disparo de artillería», y causó un muerto y 12 heridos. Más tarde, un bombardeo en otro barrio, cerca de la fábrica aeronáutica Antonov, causó otro fallecido.

La capital es «una ciudad en estado de sitio», dijo el domingo un consejero del presidente ucraniano.

En Donetsk, los separatistas prorrusos apoyados por Moscú, que controlan la ciudad desde 2014, dijeron que un ataque ucraniano contra el centro de la ciudad dejó al menos 16 muertos, según el «ministerio» de salud local, o a 23, según el Comité de Investigación ruso.

Los separatistas publicaron fotos de cuerpos ensangrentados en una calle llena de escombros.

El ejército ucraniano negó rotundamente haber disparado un misil contra Donetsk. «Definitivamente es un misil ruso u otro tipo de munición», dijo el portavoz del ejército ucraniano Leonid Matiukin.

En Dnipró, gran urbe industrial al oeste y hasta ahora considerada un refugio para los civiles procedentes de Járkov o Zaporiyia, las sirenas de alarma retumbaron el lunes por la mañana durante cinco horas, por primera vez desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero.

Finalmente, no cayeron proyectiles, pero «ya no hay ningún lugar seguro», dijo a la AFP Yilena, de 38 años, que vino de Zaporiyia.

Rusia también está reforzando su control sobre el sur, según el Ministerio de Defensa británico, que indicó que las fuerzas navales rusas habían «establecido un bloqueo a distancia de la costa ucraniana del Mar Negro».

La situación sigue siendo dramática en Mariúpol, una estratégica ciudad portuaria asediada por los rusos, pese que primera vez en varios días, unos 160 vehículos pudieron salir el lunes a través de un corredor humanitario.

Miles de habitantes viven en sótanos, sin agua, electricidad ni calefacción. Según el ayuntamiento, 2.187 personas ya han muerto en la ciudad.

Los combates llegaron también al oeste, con bombardeos el sábado por la noche contra la base militar de Yavoriv, cerca de Polonia.

Según Moscú, decenas de «mercenarios extranjeros» murieron. Para las autoridades ucranianas, las víctimas mortales eran todas civiles.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, instó de nuevo a la OTAN a crear una zona de exclusión aérea en su territorio, lo que la alianza militar rechaza para no verse involucrada en la guerra.

Washington y sus aliados europeos han enviado fondos y ayuda militar a la antigua república soviética, e impusieron sanciones económicas sin precedentes sobre Rusia.

Pero Estados Unidos descartó intervenir directamente y el presidente Joe Biden advirtió que si la OTAN entra a combatir a Rusia será «la Tercera Guerra Mundial».

En la antigua central nuclear de Chernóbil, ahora ocupada por Rusia, al norte de Kiev, el operador ucraniano Ukrenergo acusó al ejército ruso de haber vuelto a dañar la línea de alta tensión que le suministra electricidad.

Tras un primer corte el 9 de marzo, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijo que no tiene «ningún impacto importante en la seguridad» del lugar, escenario de la peor catástrofe nuclear civil de 1986.

En este contexto, las conversaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana se reanudaron el lunes por videoconferencia.

«Tenemos que mantenernos firmes y luchar para ganar, para lograr la paz que los ucranianos merecen, una paz honesta con garantías de seguridad para nuestro Estado, para nuestro pueblo. Y ponerlas por escrito en las negociaciones, unas negociaciones difíciles», dijo Zelenski en un discurso por vídeo.

Hacia las 16h00 horas locales, el jefe de los negociadores ucranianos, Mykhailo Podoliak, anunció una «pausa técnica» de las conversaciones, que se reanudarán el martes.

En paralelo, persiste el temor a que el conflicto se propague y se multiplican las acciones diplomáticas.

Altos responsables estadounidenses y chinos se reúnen en Roma este lunes. La Casa Blanca está inquieta ante una posible ayuda de Pekín a Moscú.

Y unas grandes maniobras militares de la OTAN, «Cold Response 2022», planificadas desde hacia tiempo, empezaron el lunes en Noruega, con el objetivo de poner a prueba la capacidad de sus miembros a ayudar cuando uno de ellos es atacado. Unos 30.000 soldados, 200 aviones y 50 navíos de 27 naciones serán movilizados en el Ártico.

Ante las sanciones que congelan 300.000 millones de dólares de reservas de Rusia en el extranjero, Moscú acusa a los países occidentales de intentar provocar un «default artificial».

Estas sanciones ponen en aprietos a Rusia a la hora de hacer frente a varios pagos de deuda en divisas que vencen en marzo y abril, haciendo resurgir el recuerdo humillante de 1998, cuando no pudo pagar.

La guerra económica está teniendo todo tipo de efectos en la población rusa y la red social Instagram, propiedad del grupo estadounidense Meta, dejó de ser accesible en Rusia este lunes.

Con información de AFP 

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