Coronavirus: casi un millón de contagiados en el mundo

España.- Actualización en el número de defunciones y contagiados en España.

España superó este jueves los 10.000 muertos por el coronavirus que se propaga a ritmo «exponencial» en el mundo con cerca de un millón de contagiados, en particular en Estados Unidos donde aguardan días «terribles», según el presidente Donald Trump.

Las restricciones, totalmente necesarias en términos sanitarios, amenazan con causar una hecatombe económica y hasta la falta de alimentos por la disrupción de la cadena productiva y el temor al control de las exportaciones.

Casi la mitad del planeta está confinada en un intento de los gobiernos de contener la propagación del virus que ya ha causado más de 46.000 muertos en el mundo (34.571 en Europa) y cerca de un millón de infectados, más de la mitad en el Viejo Continente.

Con 950 personas fallecidas en las últimas 24 horas, un nuevo récord diario, España ya registra 10.003 muertos, y se acerca a los 13.155 muertos de Italia, el país más afectado, seguidos por Estados Unidos, con cerca de 5.000, Francia con 4.032 y China continental con 3.312. Bélgica superó los mil muertos este jueves.

Con más de 300.000 nuevos desempleados en marzo en España, la «crisis sanitaria del COVID-19» ha tenido un «impacto extraordinario» en el empleo, según el ministerio de Trabajo español.

La Unión Europa propuso este jueves un plan de 100.000 millones de euros para apoyar el empleo frente a la crisis.

«El confinamiento paralizó la demanda y la oferta. Muchas empresas se quedaron sin ingresos. Y si no hacemos nada, tienen que despedir a sus trabajadores (…) Esto limitará nuestra recuperación», dijo la titular de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Para el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, la rápida propagación de la pandemia es alarmante.

«En las últimas cinco semanas, hemos constatado un crecimiento casi exponencial en el número de nuevos casos, que afecta prácticamente a todos los países», dijo.

Días «terribles» en EEUU 

Con más de 216.000 infectados, en Estados Unidos las cosas solo van a empeorar en los próximos días, auguró el presidente estadounidense, Donald Trump.

«Vamos a tener un par de semanas, que están empezando ya, especialmente unos cuantos días a partir de ahora que van a ser terribles», anunció.

«Pero incluso en los momentos más desafiantes, los estadounidenses no pierden la esperanza. No caemos en el miedo».

Entre las últimas muertes en el país, se encuentra un bebé de seis semanas que había sido hospitalizado en Connecticut (noreste) la semana pasada.

«Las pruebas confirmaron la pasada noche que el bebé dio positivo al COVID-19», tuiteó el gobernador del Estado Ned Lamont, que reconoció que «es completamente desgarrador».

Según las estadísticas, el nuevo coronavirus afecta mayoritariamente a las personas mayores que tienen otras patologías, pero recientemente se han multiplicado los casos de personas muy jóvenes que demuestra que nadie está a salvo.

Entre los muertos más jóvenes figura una chica de 16 años en Francia, otra de 12 años en Bélgica y del británico Ismail Mohamed Abdulá, de 13.

Más de tres cuartos de estadounidenses están confinados, entre ellos miles de presos, que el miércoles fueron advertidos de que podrían estar encerrados en sus celdas durante dos semanas.

Las autoridades cerraron el Gran Cañón del Colorado para evitar congregaciones de turistas, y Nueva York decretó el cierre de las canchas de baloncesto al aire libre para tratar de frenar la rápida propagación en la ciudad que está colapsando los hospitales.

¿Dice la verdad China? 

Aunque el número de fallecidos sigue aumentando en todos los países europeos, hay señales de que la epidemia podría estar alcanzando el pico en Europa.

«Los datos nos demuestran que la curva se ha estabilizado, y que hemos alcanzado el primer objetivo de llegar al pico de la curva y estamos comenzando la fase de ralentización» de la epidemia, argumentó el ministro español de Sanidad, Salvador Illa, haciendo una valoración global de los datos desde la semana pasada.

Un informe de Bloomberg puso duda en miércoles que Estados Unidos sea el país con más infectados del mundo, y cita fuentes de la inteligencia estadounidense, según las cuales, el número de infectados en China es muy superior al que reconocen las autoridades.

Oficialmente China registra en torno a los 81.000 infectados y 3.300 muertes.

Algunos republicanos, que suelen ser habitualmente escépticos con Pekín, tildaron los números chinos de «propaganda basura».

«Sin comentar ninguna información clasificada, esta cantidad es penosamente obvia: el Partido Comunista chino ha mentido, está mintiendo y seguirá mintiendo sobre el coronavirus para proteger al régimen», dijo el senador Ben Sasse.

China, que considera el brote controlado, ha confinado un condado de 600.000 personas después de la visita de una persona que dio positivo.

El confinamiento de la zona del centro de Henan no esconde el miedo a una segunda oleada de infecciones en China, y destaca el riesgo de una estrategia que impuso drásticas cuarentenas para frenar los contagios, según las autoridades.

América Latina suma más de 20.000 contagios del virus y más de 500 muertos, según un conteo de la AFP.

Los países más afectados, en contagios y muertos, son Brasil, con 5.717 casos, entre ellos 201 fallecidos, Ecuador (2.748, 93) y República Dominicana (1.284, 57),

Víctimas deportivas

Tras el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio al próximo año, el miércoles se canceló el torneo de tenis de Wimbledon, el más antiguo de Gran Slam más antiguo del mundo que deja de realizarse por primera vez desde la II Guerra Mundial.

Roger Federer dijo estar «destrozado» por la noticia.

El Gran Premio de Francia de motociclismo también fue aplazado a una fecha por determinar.

Pero la pérdida de eventos deportivos en el mundo no son nada en comparación con la dureza impuesta a los países más pobres del mundo, donde el confinamiento amenaza a comunidades enteras.

Los habitantes de los townships (barrio marginal) de Sudáfrica afirman que simplemente es imposible quedarse en casa. «No tenemos baños… no tenemos agua, por lo que hay que salir», dice Irene Tsetse, de 55 años, que comparte una choza de un solo cuarto con su hijo.

Con información de Infobae.

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