La Habana, CUBA.- Cuba reabrió este jueves el Capitolio de La Habana una imponente estructura arquitectónica inicialmente rechazada como símbolo del imperialismo estadounidense y que ahora se convertirá en la sede de la Asamblea Nacional.
Desde hace 8 años, el edificio construido en 1929 para acoger al Congreso de Cuba e inspirado en el Capitolio de Washington, se encontraba en remodelación.
Luego fue utilizado para otras funciones tras la revolución de Fidel Castro en 1959, al igual que otras construcciones vistas como testimonios de gobiernos corruptos apoyados por Washington.
El Capitolio Nacional también fue sede de la Academia de Ciencias del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente hasta que se decidió restaurarlo en 2010 como parte de la remodelación emprendida por la Oficina del Historiador de La Habana, considerada como uno de los tesoros arquitectónicos de América Latina.
El capitolio tiene pisos de mármol y vestíbulos en color oro, además de una estatua de bronce llamada La República de 17.5 metros de altura.
El próximo 19 de abril, el edificio recibirá la próxima sesión de la Asamblea Nacional, una histórica reunión que seleccionará un nuevo presidente que se convertirá en el primer líder que no llevará el apellido Castro en casi 60 años
Redacción / Foto: Reuters




