De Michoacán para México: Martín Urieta, el Hijo Distinguido de Huetamo

Ciudad de México.- Luego de haber recibido un homenaje en su tierra natal, Huetamo, Michoacán, donde además se develó una estatua suya y lo nombraron Hijo Distinguido, Martín Urieta continúa visiblemente emocionado. La sonrisa que se dibuja en su rostro, en cuanto se remite a la escena en la que el público, concretamente sus paisanos, así como las autoridades de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), entre ellas Armando Manzanero, líder de su gremio, y del gobierno que encabeza Silvano Aureoles, reveló la significativa huella que le dejo dicha experiencia.

Esta distinción que tiene su origen en la historia que ha hecho el compositor, apoyado en su talento e inspiración, pues el éxito de sus creaciones musicales como “Urge”, “Mujeres divinas” y “¿Qué de raro tiene?”, las cuales asegura “catalogo de acuerdo al efecto que me han representado”, dice. Estos temas fueron básicos para que se convirtiera en profeta en su tierra.

Asumido como “el hombre que no canta, pero encanta”, por el tono de su voz, del cual él mismo se mofa, contrario a lo que pudiera pensarse por la trascendencia que ha alcanzado su obra en las voces de Vicente Fernández, Los Temerarios, Paquita la del Barrio y hasta Luismi, el michoacano destaca que “llegué tarde la composición”, pues aunque en la adolescencia escribió su primer tema, “dedicado a mi pueblo”, fue hasta que se jubiló como maestro normalista cuando se dedicó al ciento por ciento a la composición.

Y años más tarde se dedicó a la lucha por la defensa del derecho autoral, al formar parte del Consejo Directivo de la SACM, a invitación de Roberto Cantoral García.

¿Cuántos años tiene en el consejo?

Creo que tengo como 18…

Toda una historia, ¿no?

Sí, toda una historia…

Aunque la historia del compositor es más larga, ¿cuándo empezó a escribir?

Como compositor empecé desde pequeñito. Mi primera canción la escribí a los 15 años.

¿Cuál es?

“Vuelve a Huetamo”. Todos los compositores que empezamos escribimos a nuestro terruño, a nuestro pueblo, y de ahí a la fecha.

De ahí a todo el mundo, usted en especial le escribe al amor, ¿no?

Sí, a la mujer.

A esas mujeres divinas, ¿no?

Sí, como tutifruti (risas).

Aunque no ha sido la única, ni la más exitosa. Usted tiene muchas canciones, “¿Qué de raro tiene?”, “Acá entre nos” o “Urge”…

Las tengo clasificadas, cada canción tiene su categoría. Por ejemplo, la primera canción que escribí fue “Vuelve a Huetamo”, después la que me dio a conocer como compositor, que se escuchó del Bravo al Suchiate y que incluso traspasó fronteras fue “Bohemio de afición”, y todavía no estaba muy cimentado el derecho de autor. Esa canción fue prácticamente con la que se fijaron en mi obra. Luego participó en un Festival de la Canción Ranchera y de ahí surgió la canción que más quiero, porque es historia de mi vida: “¿Qué de raro tiene?”, y también pienso que es la que más me ha llegado a lo sentimental, que es lo económico (hace señal de dinero), porque la grabaron Los Temerarios en tres versiones, pop, rock y ranchero y vendieron un millón de discos. Es la canción que más me ha llenado de satisfacciones (risas).

Luego la canción que más proyección internacional me ha dado es “Mujeres divinas”. Luego la que más se ha grabado y más se ha tocado en todos los bares por tríos, incluso en salsa es “Urge”. Y ahorita, a mi juicio, la canción que más trascendencia tiene, porque la grabó Juan Gabriel. Luismi nada más la canta, la grabó también Espinoza Paz, Paquita, todo mundo… Es la que más le aplauden a Vicente, se llama “Acá entre nos”. Por eso digo que todas mis canciones tienen una categorización.

¿Sigue escribiendo?

Sí, claro, nada más que hace años la industria musical aquí en México murió, entonces ya no hay quién grabe. Vicente, que era el que más me grababa, se sale de su disquera y ya no es el mismo apoyo para quien compone. Entonces, ahora lo que estoy haciendo, porque tengo algunos CD de pura canción nueva, y todas, pero bien buenas, a mi juicio, es sacarlas yo, porque si me muero, nadie se las sabe y se van a morir también conmigo.

¿Cómo le va al intérprete?

¿Económicamente?

Económicamente y con el público…

Acabo de pasar al Salón de la fama, con el público yo digo que me va muy bien, y económico… tengo resuelto mi problema económico para el resto de mi vida, siempre y cuando me muera pasado mañana (risas).

Pero todavía hay mucha inspiración…

Sí, sí, aquí mientras vivas estás escribiendo, porque cuando el compositor envejece, no pierde el talento, pierde la vivencia, y la madre de una canción es la vivencia. Si ya te meten a tu mameluco tempranito, a las 7 pm para ver la tele, ya qué escribes.

¿Todas sus canciones han sido vivencias personales?

Sí, casi todas. El hecho de tener un oficio también te da la facilidad de escribir historias de otros. Por ejemplo, algún tema que te interese algún amigo desconocido; tú puedes hacer la canción. Pero eso es por el oficio que tienes.

¿Qué le inspira, qué lo motiva a escribir?

La mujer, la mujer es la piedra angular donde descansa el universo. Por eso casi todas mis canciones son inspiradas en ellas.

¿Hay alguna anécdota que lo haya inspirado y se haya compartido en el detonante de uno de sus éxitos?

Bueno, aclaro, cada una de mis canciones es un cuerno que me ha salido y por eso me inspiró. Todas me han marcado, unas positivamente por la dicha, por la felicidad, otras por traiciones, pero hay una canción que dice: “A pesar de que todas me trataron tan mal, de ese calvario todavía quiero más, más”. Yo no me quejo, nunca, no me importa cómo me hayan tratado.

¿Llegó de manera paralela la composición y la faceta de maestro?

No, no, por eso yo surjo como compositor ya viejo, porque me aventé 30 años de profesor, fui maestro de primaria, de secundaria, catedrático de la Nacional de Maestros y todo eso no me permitía que promoviera mis canciones. Entonces, como compositor llegué tarde.

¿Quiénes son sus principales intérpretes?

Pues hay muchísimos, muchos que han hecho canciones, discos completos de temas míos; ellos son importantes para mí. Yo creo que para un compositor no hay nadie más importante que su intérprete. Pero, por ejemplo, Juan Valentín, hizo un disco del que todas las canciones son mías.

Pepe Arévalo hizo un disco de puras canciones mías en salsa; Pepe Jara hizo un disco de puras canciones mías. Arianna hizo otro, Vicente Fernández también; entonces, esos son intérpretes son muy queridos. Pero te voy a decir como decía Álvaro Carrillo: “Mis canciones son muñecas desnudas, unos las visten de manta, otros de seda, pero son mis hijas y a todas las quiero igual”. Pero no, yo quiero más a esa canción que me ha dado tanto, y que se llama “¿Qué de raro tiene?”.

¿Hay en puerta alguna grabación?

No, Lila Downs acaba de grabar “Urge, la Banda El Limón y Tania Libertad también han grabado. este tema. “Urge” es la canción más grabada, y ahora yo voy a grabar como cuatro CD de puras canciones mías.

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