Ciudad de México.- Gracias al profesor de la Universidad de Boston, William Anthony y su esposa Camille, cada segundo lunes de marzo se decretó en Estados Unidos celebrar el Día Nacional de la Siesta.
«Elegimos este lunes en particular porque los estadunidenses están más ‘listos para la siesta’ de lo habitual, después de perder una hora de sueño con el horario de verano», dijo entonces Anthony en el comunicado de prensa de la Universidad. «Nuestro objetivo es alentar a la gente a tomar una siesta donde sea que estén, en el hogar, en el lugar de trabajo… o de vacaciones, y para que sea una parte natural de un estilo de vida saludable».
Pero cuáles son los beneficios?.
De acuerdo con el portal Mejor con Salud, un pequeño descanso sirve para recuperar energías y estar de mejor ánimo, por ello es que algunas empresas de la talla de Google, Nike, AOL o The New York Times le dan un espacio a sus empleados para que puedan dormir la siesta en la oficina. Disponen para ello de un cuarto con sillones o hasta camas donde descansar un rato.
De acuerdo a una investigación de la Universidad de California, una siesta de una hora es suficiente para que la memoria a corto plazo “hiberne”, ayudando así a aprender más cosas después de despertar.
Las dos fases de cansancio que atraviesa el cuerpo se desarrollan entre la 1 y las 3 de la tarde y entre las 2 y las 4 de la madrugada. Aunque te saltes la comida de medio día (algo que no es aconsejable), el cuerpo disminuirá en esas franjas horarias sus niveles de atención y alerta. Si luego de comer sientes que tus ojos se cierran y que no puedes concentrarte, es porque además, la mayor cantidad de actividad está enfocada en tu estómago para hacer la digestión.
Durmiendo 60 minutos podemos mejorar el nivel de alerta hasta por 10 horas seguidas. Si dormimos 45 minutos pasaremos por un estado de “inercia del sueño”, es decir, la sensación de nunca haber despertado completamente. Así que, preferible una hora de siesta a 15 minutos menos y andar “como un zombie” hasta la noche.
Según un estudio de la NASA, una siesta de 26 minutos (ni uno más ni uno menos) es capaz de aumentar hasta un 35 por ciento el rendimiento de una persona y un 55 por ciento el nivel de alerta al despertar.
Está comprobado que tomar una siesta ofrece grandes beneficios para el cerebro, aumentando los niveles de alerta, ayudando a tomar decisiones difíciles, mejorando la creatividad y la percepción sensorial.
Una investigación afirmó que dormir siesta después del mediodía quita un 30 por ciento de probabilidades de morir por alguna enfermedad del corazón. Esto se debe a que disminuye la presión arterial y desacelera los latidos.
Entre las “mentes” más brillantes de la historia, Albert Einstein, Thomas A. Edison, Benjamin Franklin, Leonardo Da Vinci, Napoleón y Winston Churchill dormían la siesta a diario.
Otro de los datos que llaman la atención en relación a la siesta es que las naciones más productivas del mundo la han adoptado con consecuencias muy positivas. Uno de los ejemplos claros es Japón. El portavoz de Toyota en su sede central de Tokyo informa que cuando sus trabajadores duermen durante su hora de almuerzo, estarán al 100 por ciento para rendir por la tarde.
Redacción / Fuente: The Huffington Post y Portal Mejor con Salud




