Ciudad de México.- La imagen de Josh Marshall, con el tatuaje de la cicatriz que tenía en la cabeza su pequeño hijo Gabriel, a causa de un tumor cerebral, se convirtió en viral hace dos años. Hace unos días el pequeño no logró vencer al cáncer y falleció.
Su imagen y la de su padre, Josh, recorrió el mundo entero hace dos años y en ella ambos mostraban dos cicatrices idénticas en la cabeza: la del niño, que era real y la de su progenitor, era un tatuaje.
Esa fue la forma en la que Josh le enseñó a su hijo que no tenía que sentir vergüenza por una marca en la cabeza.
La foto se volvió viral y recibieron muchas solicitudes de medios de todo el mundo que querían escuchar su historia.
Seis meses después, el tumor cerebral volvió y, poco a poco, le quitó la vida.
El menor, que en ese entonces tenía siete años, luchaba contra un extraño tumor cerebral que le habían diagnosticado en 2015 y que acabó con él hace unos días.
En su cuenta de Facebook, Josh Marshall publicó varias fotos de su hijo, junto a un texto de despedida, en el que narra cómo fueron los últimos momentos de su hijo.
Fue camino a casa, tras haber comprado una pistola de juguete, cuando Gabriel empezó a sentirse cansado.
Se quedo dormido en el coche, y cuando su padre fue a despertarlo, ya no abrió los ojos.
«Tengo el corazón roto, no sólo perdi a mi hijo, sino también a mi mejor amigo“, escribió Josh a modo de despedida.
Redacción




