Fortalecimiento de la economía de mujeres tenderas: compromiso de la Industria Mexicana de Coca-Cola

La pandemia por Covid-19 lo cambió todo a nivel mundial: las relaciones personales, el ritmo de vida, la comunicación, la educación, el ámbito laboral, la economía, todo.  

En México apenas corrían cuatro meses del inicio del confinamiento y de las medidas sanitarias, cuando las cifras ya daban un panorama sobre el impacto del coronavirus entre las personas y los pequeños negocios: el cierre de 150 mil “tienditas de la esquina” en julio, según datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec). 

Actualmente, las tienditas que permanecen en pie se enfrentan al gran reto de mantener sus negocios activos, garantizando en todo momento su seguridad y la de sus clientes. 

Cifras del Instituto Nacional de las Mujeres indican que en nuestro país solo el 44% de ellas tiene una participación en la economía. Señalan que un segmento significativo de este porcentaje se desenvuelve en el rubro comercial, ya sea de manera formal o informal. Tienditas, tortillerías, peluquerías, entre otros comercios, son la fuente de ingreso principal de millones de jefas de familia, que en los últimos meses se han visto afectadas justo por los efectos de la pandemia, lo que ha puesto en riesgo su economía, la de sus familias y de todo el país. 

De acuerdo con Pro Mujer, institución que combina las microfinanzas con la salud y el empoderamiento de mujeres en situaciones vulnerables, sumadas a las estructuras de género, las consecuencias del Covid-19 han tenido un impacto determinante en el éxito o fracaso de estos negocios, pues los escenarios que plantea la contingencia incrementan la carga de labores de cuidado para las mujeres en el hogar. Aunado a ello, las tensiones interpersonales escalan los niveles de violencia intrafamiliar, además de que, difícilmente, estos emprendimientos cuentan con un soporte económico que les permita atenuar los efectos de la crisis, poniendo en riesgo el crecimiento de las tienditas y la calidad de vida de quienes dependen de su funcionamiento. 

En la búsqueda de nuevas formas para mantener sus negocios, las mujeres han encontrado proyectos sociales para capitalizarse y cubrir las necesidades esenciales de los suyos. En un programa especialmente creado para responder a sus necesidades, Pro Mujer en alianza con Fundación Coca-Cola y el sistema que integra la Industria Mexicana de Coca-Cola, crearon un programa de soporte que otorga ayuda económica a 4 mil personas y acompañamiento empresarial a través de medios digitales a más de doce mil mujeres. 

Cabe recordar que desde 2012, Fundación Coca-Cola México y la IMCC colaboran con diversas organizaciones para impulsar iniciativas en pro del empoderamiento económico de las mujeres, impulsando acciones que, hasta hoy, han beneficiado a más de 179 mil mujeres mexicanas, en el ámbito personal, económico y social, en la alianza con el Tecnológico Nacional de México y sus distintas sedes en todo el país.

Ante la situación apremiante que presenta 2020, la suma de los esfuerzos de organizaciones de la sociedad civil y universidades ha sido fundamental en el fortalecimiento de la economía.  

“A través de 30 años de experiencia, en Pro Mujer hemos comprobado que al invertir en las mujeres 90% del beneficio tiene retorno en la familia, y esto convierte a todas las beneficiadas en agentes de cambio de gran alcance” asegura Natalia Wills, Representante País de dicha ONG. 

Al brindar herramientas digitales, personales, comerciales y financieras a mujeres en situaciones precarizadas o de vulnerabilidad dentro de proyectos como este, es posible disminuir la brecha de género y al mismo tiempo impulsar el flujo económico de todo un país, pues, aunque individualmente podría parecer una aportación mínima, en conjunto más de un millón de negocios dentro de este formato tradicional hacen la diferencia para millones de familias. 

Asimismo, la IMCC ha diseñado una estrategia basada en cinco líneas de acción, para apoyar e impulsar a las tienditas y pequeños comercios. 

-Seguridad para todos por medio de la entrega de elementos de protección para los tenderos, sus consumidores y proveedores, como kits sanitizantes, caretas, y mamparas acrílicas, así como recomendaciones de cuidado e ideas prácticas para mantener abierto su negocio. 

-Reconocer el valor del canal tradicional a través de un movimiento que promueva el consumo en negocios locales o de barrio. 

-Apoyo a su continuidad mediante iniciativas para mantener el flujo de caja y capital de trabajo para operar.  

-Incentivar el tráfico del canal haciendo más atractiva la compra en tienditas, facilitando la disponibilidad de productos de acuerdo con las necesidades de las personas, e impulsando mejores prácticas para el punto de venta.  

-Modernización de las tienditas y pequeños comercios para la adopción de soluciones digitales que impulsen el desarrollo de nuevas capacidades como entrega a domicilio y pagos con tarjeta. 

 Ejemplo de ello han sido sus más recientes iniciativas como:

-Mi tienda segura: para promover los pequeños comercios, brindándoles confianza y seguridad por medio de la instalación de 50 mil mamparas de protección. 

-Donativo caretas: junto con PetStar – la planta de reciclaje más grande del mundo ubicada en México y que forma parte de la IMCC – donaron más de 212 mil caretas creadas a partir de un millón de botellas de PET recicladas; un porcentaje de ellas ha sido entregado a la fuerza de ventas y tenderos del país para su protección. 

-Ventana de atención: en más de 25 mil tienditas se ha instalado la nueva “ventana” de atención, la cual simula una ventanilla de un banco con un espacio pequeño en la parte inferior para realizar la transacción del dinero.  


Con todo ello, la Industria Mexicana de Coca-Cola continúa creando alianzas y redes dentro de la industria privada y pública, ya que juntos somos más fuertes. 

Redacción

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