Foto: Grupo Fórmula

Hijo de Hipólito Mora fue el primer abatido en enfrentamiento en Michoacán

México, DF.- Unas horas después de la muerte de su hijo Manolo, Hipólito Mora, líder de las autodefensas de La Ruana, municipio de Buenavista Tomatlán, Michoacán, comentó que siempre estuvo a su lado y que en una ocasión le pidió que dejara la lucha, pues temía que lo fueran a matar. Hipólito Mora comentó que luego de la balacera, “unos federales le arrebataron cinco rifles a los muchachos míos, y sus pistolas, y les dijeron ahorita se los damos y ya no se los regresaron. No sé para qué se los hayan llevado. Y, sin embargo, ‘Al Americano’ fueron a donde estaba, les ayudaron a subir heridos y la chingada. Les dejaron que se llevaran las camionetas, no detuvieron a nadie”.

Aunque “las cosas no han salido como yo hubiera deseado por gente mala que sólo piensa en el dinero, sólo piensa en el poder; esa gente es la que no nos dejó hacer las cosas bien”, Hipólito aseguró que los dos años que lleva en la lucha “han valido la pena”. En entrevista con Ciro Gómez Leyva, Hipólito recordó a Manolo como una persona muy disciplinada a quien “quería casi toda la gente aquí, en el pueblo… Buen hijo y buen hermano.

“Siempre estuvo a mi lado. En una ocasión me abrazó y me dijo: papi te van a matar. Me puso un rosario y lloré con él”, comentó el líder de las autodefensas con la voz entrecortada. Agregó que en esa ocasión ofreció disculpas a Manolo “por ser como soy, por pensar como soy”.

Cuestionado sobre lo que ocurrió anoche, en el enfrentamiento en el que perdió la vida su hijo igual que cuatro personas más de su grupo y seis que formaban parte del grupo de Luis Antonio Torres “El Americano”, el señor Mora señaló que “ellos ya habían soltado la lengua aquí, en el pueblo, que nos iban a querer asesinar. A veces pasaban por aquí en caravana y decían, ¿ya están listos? Porque se les está llegando el final”. Ante estas provocaciones Hipólito pedía a su gente no hacer caso de las provocaciones, pidiendo que se esperaran a que el gobierno y las autoridades hicieran su trabajo. “Desgraciadamente no fue así, cumplieron su palabra”.

Destacó que cuando “El Americano” iba entrando a La Ruana “Ya estaba una caravana dentro del pueblo”, sin embargo, la gente no lo dejó pasar. El grupo de Hipólito Mora quedó entre las dos caravanas de Luis Antonio Torres. Antes de comenzar el enfrentamiento, precisó Hipólito, una camioneta blindada abrió paso para que entraran “muchos drogadictos que venían con ellos”, quienes realizaron los primeros disparos; “al primero que me le dieron fue a mi hijo.

“Empezaron a dispararnos por todos lados los cabrones, con lanzagranadas, aquí está la evidencia, nada más que vengan los periodistas. Nosotros nos tiramos de panza en un cuartito de barda que hicimos de piedra y cemento que hicimos para protegernos”.

Hipólito señaló que en cuanto pudo, trató de comunicarse con su hijo, quien siempre le contestaba, en ese momento “les dije a los muchachos ya me mataron a mi hijo”. Aunque sabe que podría ir a la cárcel, acusado de asesinato, el líder de las autodefensas considera que “si se aplican bien las leyes, tiene que respetar el autodefensa, porque ellos llegaron a agredirnos a nosotros; nosotros no fuimos a buscarlos”, agregando que llegaron a La Ruana camionetas de muchas partes. “Lo único que hicimos fue defendernos”, aseguró. Aunque desde anoche llegaron a La Ruana “Ministeriales de confianza de Alfredo Castillo”, elementos del Ejército mexicano no dejan que Hipólito Mora salga de la barricada en la que se encuentra.

Mora reiteró que sí las autoridades hacen bien su trabajo, “no tengo nada de qué preocuparme, pero estoy viendo cosas que no me están gustando… Lo que decidan no me va a sorprender, ya sea bueno o malo”. Asimismo, adelantó que continuará con sus ideales “donde la gente me acepte, donde la gente esté cansada, como estamos nosotros, y que quiera hacer algo”, aunque externó su deseo por permanecer en La Ruana. Finalmente, recordó que desde hace algunos meses había pedido a la gente del gobierno “que pusieran aquí mucha seguridad porque aquí estaba muy peligroso, más que en ninguna otra parte (…) De veras les supliqué, nada más faltó que me les arrodillara”.

Fuente: Radio Fórmula

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