La Central de Abasto de Ciudad de México, considerado el mercado de alimentos más grande del mundo y una zona roja por los posibles contagios del coronavirus, SARS-CoV-2, tiene un módulo inaugurado este martes para fomentar la detección temprana de COVID-19 tras padecer un grave brote.
Este mercado abastece a la capital y al centro del país y recibe alimentos perecederos del campo de prácticamente todo México, por lo que los esfuerzos de sus trabajadores están siendo enormes en una época tan compleja como la actual y después de haber vivido uno de los peores brotes de la capital.
Para muchos, no acudir a su puesto de trabajo no es una opción, pues viven al día y, si no trabajan, no tienen con qué comprar comida u otros artículos de primera necesidad.
“Estamos en una epidemia que empezó en un mercado y en México los mercados son un elemento fundamental. Hay una dinámica económica, social y cultural muy importante, por lo que entender a México sin los mercados es no entender a México”, explicó a Efe la doctora Andrea González, directora de Clínica Condesa y coordinadora de la nueva unidad de triaje del mercado.
Con información de Noticieros Televisa / foto Sin Embargo




