REINO UNIDO.- «Mi nombre es Ellie y cuando no estoy en el colegio trabajo en la industria funeraria. Mis amigos creen que estoy loca y cuando le cuento a la gente sobre mi empleo, tienen una reacción bastante extraña», asegura Ellie, una estudiante británica que un día decidió que en su tiempo libre quería trabajar en una funeraria.
Esta joven de 17 años relata que en un principio se sentía «extraña y bastante abrumada», aunque eso ya no le sucede y disfruta de su nueva profesión.
«Pero yo me siento feliz de estar cerca de la muerte porque siempre me ha gustado ser diferente y esta industria es ciertamente distinta» indicó a la BBC.
Además de maquillar cadáveres, Ellie debe contestar llamadas para informar sobre los servicios de la funeraria y tener trato con los familiares desconsolados por la muerte de un ser querido.
La decisión de Ellie se dio hace un par de años cuando un familiar cercano se suicidó y ella encontró el cuerpo.
«Aunque suene horrible, cuando encontré el cuerpo me interesé en la ciencia que hay detrás de la muerte y luego en los sonidos que había en la morgue cuando tuve que ir a identificarlo», puntualiza.
Redacción / Foto: BBC





