Los gobernadores de México se endeudaron aún cuando había dinero, concluye un análisis

Ciudad de México (SinEmbargo).- Las ganancias obtenidas por el refinanciamiento de las altas deudas que adquieren los gobiernos estatales de México son usadas para pagar los intereses de misma deuda, alerta un análisis publicado en Georgetown Public Policy Review, órgano de la influyente Universidad de Georgetown.

Y mientras la deuda se descompone en México, agrega, los problemas de gestión y control del presupuesto se mantienen. Afirma que los gobernadores mexicanos se endeudaron aún cuando había recursos federales; utilizaron préstamos para pagar a proveedores y otros créditos revolventes, hasta que fueron ahorcando sus finanzas. Así lo informa Sin Embargo.

El análisis realizado por Gabriel Yorio-González, estudiante de la Universidad de Georgetown y especialista del Sector Público en el Banco Mundial (BM), dice también los gobiernos de los estados tienen una tendencia a percibir su déficit de caja como consecuencia de la deuda, en lugar de la causa de la misma, por lo que las deudas de algunos ya es insostenible.

Los gobiernos estatales recurren al financiamiento de su deuda para reducir los pagos de intereses y de capital, explica el análisis de los candidatos a maestros en políticas públicas por la McCourt School of Public Policy, de la Universidad de Georgetown.

Yorio-González asegura que la disciplina financiera gubernamental sólo puede ocurrir si la legislación secundaria de la Reforma Financiera alienta una modernización pública de la gestión financiera a nivel de los gobiernos estatales, especialmente mediante la mejora y racionalización de los procesos de gestión para el control del presupuesto, la programación financiera, los ingresos, los gastos y la gestión de la deuda.

Dice que durante los años 2010 y 2011, varios gobiernos estatales mexicanos participaron en “ambiciosas” operaciones de refinanciamiento de deuda obligados por las grandes cargas de deuda.

El también especialista del Banco Mundial dice que aunque ninguno de los estados han pagado sus deudas, la situación plantea el necesario debate de la deuda subnacional, pues esta representa un riesgo para el sistema financiero, sobre todo después de la crisis de 2009.

Por esta razón, asegura Yorio-González, los legisladores federales mexicanos aprobaron una reforma constitucional en febrero pasado que permite al Gobierno federal hacer cumplir la disciplina financiera en los gobiernos estatales y municipales, misma que debe ser complementada con las leyes secundarias.

La legislación secundaria de la Reforma Financiera cambiará la forma de cómo los gobiernos subnacionales [estatales] toman sus decisiones de endeudamiento y lograrán la disciplina financiera, evitando el sobreendeudamiento, indica el análisis publicado por The Georgetown Public Policy Review.

Sin embargo, el estudiante mexicano candidato a maestro en políticas públicas dice que hasta el momento el debate sobre la Reforma se basa en fuertes suposiciones acerca de las capacidades de gestión de las finanzas públicas a nivel subnacional, mismas que pueden estar muy lejos de la realidad.

DEUDAS ESTATALES INSOSTENIBLES

Yorio-González asegura también que la crisis financiera sucedida en el año 2009 es clave para entender la raíz del desafío subnacional para lograr la disciplina financiera.

El especialista del BM dice que la crisis financiera sucedió cuando la disminución de las transferencias federales crearon un importante problema de flujo de efectivo y que la deuda a corto plazo se convirtió en una fuente de financiamiento importante para los gobiernos estatales.

En dicho año fiscal (en el que gobernaba el Partido Acción Nacional a través de Felipe Calderón Hinojosa), México tenía disponibles fondos federales de estabilización que eliminan la necesidad de ajuste fiscal. Por lo tanto, la mayor parte de esta deuda a corto plazo fue de atrasos de pagos a proveedores y créditos revolventes para la liquidez.

A pesar de las transferencias federales, los gobiernos estatales se vieron involucrados en una reinversión permanente de la deuda a corto plazo, debido a la falta de control presupuestario, enfatiza el análisis.

Para el año 2010, las deudas a corto plazo impusieron presión sobre el flujo de caja y algunos estados convierten su deuda de corto plazo en deuda a largo plazo. Yorio-González pone como ejemplo el caso del Estado de México (entonces gobernado por Enrique Peña Nieto y cuyo Secretario de Finanzas era Luis Videgaray Caso), cuyos niveles de deuda se duplicaron a pesar de los fondos de estabilización federales, que fueron otorgados en compensación por la caída de ingresos subnacionales.

Según recuerda el candidato a maestro de la Universidad de Georgetown, durante el período comprendido entre 2006 a 2011, el estado de la relación entre la deuda subnacional y el Producto Interno Bruto (PIB), que incluían los agregados mexicanos emitidos a través de “vehículos especiales” -cuyas operaciones se limitan a la adquisición y financiación de activos específicos tales como el pago de la deuda a través de fideicomisos- aumentó de 1.2 a 2.3 por ciento, esto debido a las operaciones de refinanciación.

Algunos analistas -indica el texto de Yorio-González- no consideran esta cifra preocupante, sobre todo en comparación con los niveles de la carga de la deuda subnacional mexicana, con el punto de referencia establecido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que han manifestado su preocupación por el crecimiento del 50 al 60 por ciento de la relación deuda-PIB.

Sin embargo, además del problema de la deuda de corto plazo, durante ese período los estados experimentaron los saldos primarios negativos persistentes que indican una capacidad de pago reducida.

Fuente: Sin Embargo

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