Ciudad de México.- La baja extracción de crudo y los bajos precios internacionales de los energéticos han desplomado los ingresos petroleros del país, que sumaron 224 mil 982 millones de pesos en el primer cuatrimestre del año, el peor registrado desde que se tienen datos confiables al respecto, en 1990.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, esta cifra sólo logra cubrir el 13.3 por ciento del gasto público federal, cuando en otros tiempos el petróleo aportaba tres veces más. En 2008, en medio de una crisis financiera internacional, los ingresos petroleros representaban 40.3 por ciento del gasto público.
Por su parte, los ingresos no petroleros ascendieron a 1 billón 464 mil 834 millones de pesos, el 86.7 por ciento del gasto público. Este rubro está representado por los impuestos recaudados por Hacienda, principalmente.
“Es un hecho que las finanzas públicas se han venido despetrolizando, pero no es porque se haya planeado. El problema es que los recursos que obtienen por impuestos no están siendo suficientes para solventar todo el gasto. México todavía sigue siendo uno de los países que menos recauda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB)”, apuntó el director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, Héctor Villarreal.
Para el académico, las finanzas públicas se encuentras presionadas ya que “está comprometida una gran cantidad de recursos que se destinan al pago de pensiones, participaciones o diferentes programas sociales; en cambio, de lo poco que se destina a la inversión en infraestructura se ha ido reduciendo, a pesar de ser uno de los sectores que genera empleos”.

