Ciudad de México.- Durante los 15 días que estuvo extraviado en las Lomas de Chapultepec, el mono capuchino se alimentó de galletas, pan, frutas, entre otros alimentos que de buena fé le proporcionaron los vecinos, sin embargo, fue demasiada azúcar para él.
La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZACARM), aseguró que este especie no puede procesar tanta azúcar, debido a que requieren de un alimento especial balanceado. En su hábitat natural sus madres les enseñan a alimentarse, así como en los criaderos donde se encuentran.
Por ello, debido a la mala alimentación que tuvo en esos 15 días, estará en cuarentena, con una dieta nutritiva y en permanente observación para descartar que haya contraído enfermedades infecciosas como virus, parásitos y bacterias.
El pequeño animal también se hallaba en riesgo porque estás especies viven en grupos de hasta 20 primates y si están solos además de que no pueden aprender a alimentarse, no tienen quien les enseñe a subsistir y protegerse.
Ante ello, esta asociación celebró que la Profepa haya encontrado y rescatado al mono capuchino, pues mientras siguiera perdido en las calles de la ciudad su vida estaba en serio peligro.
Los expertos de AZCARM, asociación a la que pertenece el Zoológico de Chapultepec, señalaron que el ejemplar de alrededor de un año de edad, fue encontrado con un colmillo fracturado y con muy bajo peso; estiman que estuvo extraviado en las calles de la ciudad, desde hace alrededor de un mes, pese a que fue visto por primera vez hace 15 días.
Redacción / Excélsior




