Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO.- Rebeldes atacaron una base de la ONU y dejaron un saldo de al menos 14 cascos azules muertos – los cuerpos militares de Naciones Unidas encargados de velar por la paz en áreas de conflictos – y 40 heridos.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo que el ataque es el peor en la historia reciente de la misión multinacional y un crimen de guerra.
En Nueva York, el vocero de la ONU, Farhan Haq, dijo que la mayoría de los soldados caídos eran de Tanzania y que por lo menos cinco soldados congoleños también murieron en el asalto, atribuido a un grupo rebelde basado en la vecina Uganda.
«Es un ataque muy grave, definitivamente el peor en la historia reciente», señaló.
La base está a 45 kilómetros del poblado de Beni, que ha sido atacado varias veces por el grupo rebelde Fuerzas Aliadas Democráticas.
Además alberga a la fuerza de intervención rápida de la misión, que cuenta con la inusual potestad de ir a la ofensiva, de acuerdo con Radio Okapi, la emisora aliada de la fuerza de la ONU.
Casi 300 efectivos de las fuerzas de paz han muerto desde que llegó la misión en 1999, según la ONU.
Congo, un país que abarca un área equivalente a toda Europa occidental, ha sufrido graves actos de crueldad y avaricia debido a que posee vastas riquezas mineras. La nación soportó uno de los más brutales dominios coloniales y al independizarse vivió bajo una corrupta dictadura. Una guerra civil tras otra arrastró a fuerzas de países vecinos.
Se han multiplicado los conflictos desde la llegada de la misión de la ONU. Muchos grupos rebeldes han surgido y desaparecido y en ocasiones han invadido la capital, Goma. Una de las mayores amenazas son las FAD. Es un grupo que ha estado activo desde la década de 1990 pero ha intensificado sus ataques en Congo en años recientes. Grupos de derechos humanos calculan que mil personas han muertos en los últimos tres años.
Con información de AP / Foto: El País




