Las otras víctimas del ataque al bar en Coatzacoalcos

VERACRUZ.- Hasta ahora, 27 de las 29 personas que murieron la noche del martes dentro del bar “El Caballo Blanco” en Coatzacoalcos, Veracruz, ya han sido entregados a sus familiares.

 

Dentro de esta tragedia existe otra, de mayor alcance, y es que 25 menores de edad quedaron huérfanos a raíz de este ataque.

«Mamá, tengo mucho miedo, pero tengo que hacerlo porque tengo que darle de comer a mis hijos, me decía que era un lugar muy peligroso porque llegaban las personas que se sienten con derecho a todo, que querían cobrarle derecho de piso a la dueña, siempre fue así, en todos los bares llegaban esas personas”, relató Rosa Villena, madre de víctima.

Durante seis años, Yuraí Antonio Villena de 32 años, fue bailarina en el bar Caballo Blanco, era el principal sostén de su familia, con lo que ganó ahí logró construir una casa y mantener a sus cinco hijos y a sus padres les ayudó a financiar dos tiendas de abarrotes.

«Ella me dijo que iba a entrar a trabajar ahí y que no me molestara, que era para que ella sobresaliera más rápido, le dije bueno, pero con un propósito, que quiero que hagas tu casa, ¿sí? -sí, mamá”, agregó.

Diario, durante los últimos seis años, Yuraí viajó de lunes a sábado de Zaragoza a Coatzacoalcos, una distancia de casi una hora, partía de casa a las cinco de la tarde y regresaba al otro día después de las cinco de la mañana.

El 23 de agosto, madre e hija se vieron por última vez, Rosa supo del ataque al Caballo Blanco por redes sociales.

«Yo me enteré que habían incendiado el bar, que había rociado gasolina y que les habían trancado la puerta para que ellos no salieran”, comentó.

Su hija murió asfixiada junto a otras 10 bailarinas, encerrada en el camerino del bar, 24 horas después de los hechos les entregaron el cuerpo.

«El cadáver lo entregaron tal cual lo recogieron, la embolsaron y ya, no la limpiaron, no la bañaron, y en la caja todavía venía con el cuello doblado”, señaló Rosa Villena.

El cuerpo de Yuraí fue enterrado este jueves, además de sus padres y una hermana, a Yuraí le sobreviven sus cinco hijos: Ángel, Brayan, Jesús Antonio, Santiago de 16 a seis años de edad y el más pequeño, Saúl, de tan solo tres meses.

«Todo lo que ven aquí ella lo hizo con el sueldo que ganó, en realidad si antes era difícil, ahorita va a ser peor”, dijo.

Ante esta situación, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz, informó que ya se encuentran avances de los hechos.

«Estamos adelantados con la investigación, es una zona complicada, hay una tensión muy grande, hay responsabilidades de personas del estado, de la federación, es muy delicado, todos están trabajando, ya está trabajando el Ministerio Público, están los peritos, están los policías, es una investigación que se tiene que hacer con mucho cuidado, porque si no, se puede desvirtuar”.

 

Con información de En Punto / Foto: Noticieros Televisa 

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