PRI-Edomex: familiares acaparan candidaturas

Toluca.- Hijos, sobrinos, hermanos o cónyugues de ex gobernadores, líderes sindicales, alcaldes y funcionarios de alto nivel, figuran en las listas de precandidatos del PRI a presidentes municipales, diputados locales, federales y hasta regidores o síndicos, para contender en los comicios del 7 de junio próximo en el Estado de México, de acuerdo con el sitio web El Universal.

De los 40 distritos de indole federal que están en juego, 25% se asignaron a familiares de políticos conocidos (hijos, sobrinos o hermanos), muchos con una corta trayectoria en la política, aunque están ligados a familias del Grupo Atlacomulco o a cacicazgos regionales.
En el caso de los 45 distritos locales, seis se asignaron a candidatos en las mismas circunstancias, es decir 15%, aunque de acuerdo a cálculos de algunos priístas, como Eduardo Bernal, representante del tricolor ante el Congreso General del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), “solo 5 o 10% de los aspirantes tienen algún parentesco con políticos de trayectoria”.

De acuerdo a especialistas de la UNAM y expertos en materia de transparencia, se trata de un algún tipo de “nepotismo político”, o de un nuevo fenómeno identificado comúnmente como “el de los Mirreyes”, con el que se define a acaudaladas familias priístas con cierto control político y económico, las cuales buscan mantener sus posiciones y consolidar o ampliar su influencia a través de la imposición de sus hijos o familiares en cargos de elección popular.

Estos nombres no sólo aparecen en las listas de diputados estatales, sino también en las planillas para ocupar cargos como síndicos o regidores.

Este mecanismo les garantiza las dietas o sueldos que ascienden, en el caso de diputados federales, a 73 mil 910 pesos mensuales, más 45 mil 786 por asistencia legislativa y 28 mil 772 pesos más por atención ciudadana.

Quienes voten en el Congreso local tendrán recursos mensuales de 75 mil 166 pesos netos, más ingresos adicionales por su labor legislativa, camionetas, el pago de choferes, tiempo aire para celulares y bonos extraordinarios.

Los sujetos postulados para alcaldes tendrán ingresos, dependiendo del municipio, de 100 mil pesos mensuales, según el tabulador autorizado por el Congreso; mientras que el salario de los regidores será de 50 mil pesos en promedio.

Los “hijos del poder”
En el caso de los candidatos a diputados federales que postula el PRI se encuentra Raúl Domínguez Rex, hijo de Leonel Domínguez Rivero, ex dirigente de la Confederación de Trabajadores (CTC); Carolina Monroy del Mazo, sobrina del exgobernador Alfredo del Mazo González y Edgar Castillo Martínez, hermano del subsecretario de agricultura y ganadería, Ricardo Aguilar.

Alfredo del Mazo Maza, hijo del ex gobernador mencionado y ex director de Banobras, es candidato por el distrito 18 de Huixquilucan; Olga Esquivel Hernández, candidata a diputada federal por el distrito 40 de Zinacantepec, es hija de la presidenta municipal (ahora con licencia) de ese ayuntamiento; Susana Osorno Belmont, candidata al distrito 33, es hija del alcalde de Chalco, Francisco Osorno Soberón.

Ignacio Pichardo Lechuga, hijo del ex gobernador Ignacio Pichardo Pagaza, es candidato por el distrito 23 de Valle de Bravo y diputado local con licencia, mientras que Monserrat Sobreyra Santos va por el distrito 4 y es hija del alcalde de Nicolás Romero, Martín Sobreyra.
En la lista de candidatos a diputados federales también esta Ivett Bernal Cacique por el distrito 36, hija de la exdiputada Guillermina Cacique, y Perla Monroy Miranda, hija de Amador Monroy Estrada, diputado local, y quien va por el distrito 37.

Por lo que hace a los candidatos a diputados locales, la lista inicia con la diputada federal con licencia Laura Barrera —hija del ex dirigente del PRI Heberto Barrera, quien declinó a favor de Arturo Montiel hace más de dos sexenios— y ahora va por el distrito 35. Irasema González va por el distrito local 24, y es hija de la ex alcaldesa de Naucalpan, Azucena Olivares .

Los casos más emblemáticos son el de Ernesto Nemer Monroy, hijo del actual subsecretario de Desarrollo Social y de la presidenta con licencia de Metepec, Carolina Monroy, sobrina del ex gobernador Alfredo del Mazo González, quien figura como candidato a regidor.

“No hay privilegios, tienen trayectoria”.
Ante este panorama, el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Carlos Iriarte, rechazó que la postulación de hijos de políticos de renombre tenga que ver con “cuotas familiares”.

El líder priísta, alcalde con licencia de Huixquilucan, dijo que se trata de jóvenes que “deben ser tomados en consideración” ya que tienen historias de vida ligadas a un activismo y participación dentro del partido y que llevan mucho tiempo “tocando puertas”.

“Tenemos que ver positiva la participación de los jóvenes en la política… los jóvenes son la piedra angular de la sociedad, indispensables para la vida democrática”, afirmó.

Eduardo Bernal, actual representante del PRI ante el Consejo General del IEEM, consideró que “no deben calificar a los candidatos como juniors… sino ver las trayectorias”.

Su hija, Suellen Bernal Bolnik contiende por el distrito 33 de Ecatepec. “No votan por ella porque es hija de Eduardo Bernal, sino porque tiene una trayectoria, un trabajo, tiene una respuesta de la ciudadanía, y eso no puede limitarla a acceder a esas disposiciones que por derecho tiene a pelear… a final de cuentas”, sostiene.

Dijo que en el hijo de María Elena Barrera (actual senadora) tiene un trabajo con los jóvenes; mientras que Ernesto Nemer (hijo de la alcaldesa con licencia de Metepec, Carolina Monroy y del subsecretario de Desarrollo Social, Ernesto Nemer), tiene un trabajo en el DIF de Metepec.

“El propio hijo de César Camacho que no accedió, tiene su trabajo de Metepec”, dijo.
Bernal aseguró que estas nominaciones forman parte de un compromiso asumido por el PRI para que 30% de sus candidatos sean del sector de los jóvenes, en tanto que 50%, por ley, deben ser mujeres.

Carolina Monroy del Mazo, candidata a diputada federal y alcalde con licencia de Metepec, consideró que el parentesco no debe ser un obstáculo para avanzar.

“Me avalan 25 años de trabajo en el servicio público, de trabajo serio, comprometido, honesto y eficaz. Un parentesco no debe agregar, pero tampoco restar”. El aspirante Ignacio Pichardo fue consultado, pero no dio respuesta.
De los mirreyes al nepotispo político
Este fenómeno en los grupos priístas es una forma de perpetuar en el poder, mantener privilegios y cerrarse a los cambios democráticos que atentan contra estos modernos marquesados, coincidieron especialistas.
Edgar Ramón Aguilera García, catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM y del Centro de Investigaciones Jurídicas, explicó que se trata de un nuevo perfil de políticos que está surgiendo en México en general, conocido como los “mirreyes”, y los cuales se caracterizan por estar vinculados por consanguineidad o por otro tipo de lazo, con algún político de peso que está vinculado con empresarios.

El problema con esos perfiles, dijo, es que no incorporan el elemento “ético” en esa formación y al contrario, estorba el hecho de que llegue alguien nuevo con ética, honestidad o pericia o con heroísmo “estorba, no sirve, no son facultades ni habilidades que sean valoradas, sino al contrario; existe resistencia contra quienes poseen esas virtudes”, pues son vistos como “riesgos” contra el status quo establecido.
El también investigador consideró que si no se dan cambios importantes en materia de “educación ciudadana”, cualquier medida cosmética institucional se va a quedar corta.

“La idea es que en la superficie hagamos como que hacemos cosas, pero por debajo hacemos lo que siempre hemos hecho que es perpetuarnos en el poder y beneficiar a nuestros compadres, amigos, familia… en la primera, segunda o la cuarta generación”, resume.
Por su parte, el contralor interno de la Legislatura Local, Victorino Barrios Dávalos, también experto en temas de transparencia, define este tipo de mecanismos que heredan el poder y permiten retener privilegios para algunas familias: nepotismo político.

“Porque es la perpetuación de ciertos cacicazgos, nadie desconoce que cualquiera que pone mucho empeño en la administración pública puede incidir, pero por lo menos es antiético proponer que sus familiares sean la perpetuación del cargo. Es incorrecto aunque habrá quien argumente que tienen derecho… que han puesto todo su empeño, pero siempre habrá alguien con más capacidad y que no es tu compañero”, indicó.

Lucero Ramírez León, Coordinadora de Centro de Estudios Sociales y de Opinión Publica de la Cámara de Diputados, consideró que este fenómeno tiene que ver con la forma de hacer política al contar con un sistema de partidos muy fuerte, integrado por camarillas o élites concretas “cada vez más cerradas en las que ya no se permiten el recambio de gente”.

“Entonces lo más fácil para conservar esos privilegios es nombrar a sus aliados, a sus más cercanos, a sus familiares, a su mamá, por eso no debiera de sorprendernos que en la lista de candidatos plurinominales aparezcan los hijos de los secretarios de estado, de la gente que ocupa altos niveles”, señaló.

La académica considero que “en este juego perverso” no solo es importante el “elemento consanguíneo”, sino también una cadena de lealtades “mal entendidas” por los políticos, que quieren mantener sus mismos privilegios.

Ramírez León explicó que se trata de una élite política muy estructurada, que es necesario “quitarlos de ahí en algún momento, porque son los mismos que no han dado los resultados que el país necesita”, puntualizó. Consideró que para empujar un cambio es necesario cambiar la cultura política y concientización electoral.

Fuente: El Universal

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