Ciudad de México.- El Senado de la República analiza una iniciativa que sanciona la utilización de niñas y niños en bloqueos y motines que pongan en riesgo su integridad, así como penalizar con 20 años de prisión a los adultos que fomenten estas acciones, informó Milenio.
A quienes dirijan, organicen, inciten o patrocinen económicamente a otros para cometer el delito de motín se les aplicará una pena de dos a diez años de prisión y una multa de hasta 15 mil pesos; “las penas por delito de motín se duplicarán cuando se utilicen niñas, niños y adolescentes”, se señala.
Según la iniciativa presentada por el vicecoordinador del PRI, Arturo Zamora, se prevén reformas a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y al Código Penal Federal para establecer un marco legal en concordancia con la Convención sobre los Derechos del Niño respecto a la no participación de menores en conflictos que pongan en riesgo su integridad.
“Se deben establecer sanciones ejemplares para quienes se aprovechan de la inocencia de nuestros niños para convertirlos en rehenes de causas políticas ajenas a sus derechos fundamentales, valiéndose de ello para cometer delitos como el motín y los bloqueos a las vías de comunicación”, indicó.
Zamora señaló que esta iniciativa no tiene un destinatario específico ni busca ningún otro objetivo más que garantizar la protección de niñas, niños y adolescentes de situaciones que pueden implicar un peligro para su integridad física.
En julio de 2014 pobladores de San Bernardino Chalchihuapan se manifestaron en la autopista Puebla-Atlixco. La policía utilizó gas lacrimógeno, granadas y proyectiles de goma resultando herido un menor de edad que días después falleció.
Se argumenta, dijo el senador Zamora, que en México está aumentando el uso de menores en bloqueos y manifestaciones, lo cual debe ser objeto de una reflexión en el Senado y en la sociedad.
Recordó que el pasado 15 de junio la Secretaría de Educación Pública denunció que en diversos estados se utilizó, con engaños y con la presión de maestros agremiados a la CNTE o los padres, a niñas y niños de entre tres y 10 años de kínder y primarias para colgarles pancartas en el cuello y usarlos en las marchas que realizaron integrantes de la disidencia magisterial y las organizaciones que los apoyan.
Otros casos extremos, comentó, es que han sido utilizados menores como escudos humanos en las barricadas y en otros actos delictivos, que además de atentar contra la sociedad ponen en riesgo la integridad física de los menores en Oaxaca y Michoacán.
“Afortunadamente ninguno de estos lamentables hechos ha derivado en lesiones a los menores involucrados, pero lo cierto es que tampoco podemos esperar a que esto suceda”, agregó.
Por ello, dijo, la reforma establece sanciones para quienes se aprovechan de la “inocencia de nuestros niños” para convertirlos en rehenes de causas políticas ajenas a sus derechos fundamentales, valiéndose de ello para cometer delitos como el motín y los bloqueos a las vías de comunicación, ambos tipificados en la legislación actual.




