Foto: Facebook / Володимир Зеленський

Ucrania denuncia falta de ‘unidad’ de Occidente ante invasión rusa

MUNDO.- El ejército ruso continuó su ofensiva arrolladora en el este de Ucrania, que denunció la falta de «unidad» de Occidente y en particular a la OTAN por «no estar haciendo literalmente nada» para responder a la invasión.

Al entrar en su cuarto mes de guerra, las fuerzas rusas avanzaron en la región oriental de Lugansk y bombardearon sin tregua la ciudad industrial de Severodonetsk, en cuyas afueras se libran combates.

En una videoconferencia ante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que la falta de «unidad» occidental perjudica a Ucrania, que «necesita el apoyo de una Europa unida».

Zelenski renovó su pedido de armas pesadas a sus aliados, alegando que los miles de millones de dólares ya entregados eran insuficientes para equilibrar el poderío militar de Rusia.

«La unidad, se trata de armas. Mi pregunta es ¿hay unidad en la práctica? Yo no la veo. Nuestra gran ventaja sobre Rusia sería estar verdaderamente unidos», dijo Zelenski.

Su canciller, Dmytro Kuleba, fustigó a su turno a la OTAN por «no estar haciendo absolutamente nada» para responder a la invasión.

En su mensaje diario al país, Zelenski afirmó que esas armas son «la mejor inversión para la estabilidad mundial» y prevenir «futuras agresiones rusas», al tiempo que lamentó los miles de ucranianos muertos desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero.

«Han sido tres meses de crímenes de guerra de los ocupantes rusos. Tres meses de bombardeo, destrucción, asedio. Y tres meses de gran heroísmo del pueblo que defiende su tierra, su país», afirmó.

Por primera vez desde el inicio de la ofensiva, el presidente ruso, Vladimir Putin, visitó a soldados rusos heridos en Ucrania y conversó con varios de ellos, interesándose por sus ciudades de origen y su situación familiar, según imágenes de televisión.

Rusia intenta ampliar sus conquistas en la región del Donbás (este) y en el sur, sobre la costa del mar Negro.

Zelenski dijo que la situación del Donbás era «extremadamente difícil». «Los ocupantes quieren destruir todo allí», afirmó.

Según el gobernador de Lugansk, Serguéi Gaidai, la ciudad de Severodonetsk enfrenta ataques aéreos, de cohetes, artillería y de morteros.

«Las tropas rusas han avanzado para estar tan cerca que pueden disparar con morteros» contra Severodonetsk, afirmó Gaidai. La ciudad «está simplemente siendo destruida», añadió.

Gaidai aseguró que Rusia ha enviado a miles de soldados para tomar Lugansk y que el bombardeo de Severodonetsk era tan intenso que los 15.000 civiles que permanecen ya no pueden ser evacuados.

El ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigu, dejó claro que su país está preparado para una guerra prolongada: «Continuaremos la operación militar especial hasta alcanzar todos los objetivos», declaró.

La guerra ha generado temor a una crisis alimentaria mundial debido a la interrupción de las exportaciones ucranianas de cereales. Rusia afirmó que, para evitarla, Occidente debe levantar las sanciones que le impuso, lo cual fue calificado como «un chantaje» por Kuleba.

«Mi mensaje es muy sencillo: hay que matar las exportaciones rusas, exceptuando la de algunos productos críticos que el mundo necesita», dijo Kuleba en Davos.

La Comisión Europea presentó un proyecto de ley que torna más difícil que magnates rusos evadan las sanciones y que busca definir un marco legal para la confiscación de activos para pagar la reconstrucción de Ucrania.

La UE ha «adoptado decisiones revolucionarias, innovadoras», afirmó Kuleba, al contraponerla con lo que denuncia como la pasividad de la OTAN.

El financiamiento y las armas occidentales ayudaron a Ucrania a contener los avances rusos en varias regiones, incluyendo la capital Kiev.

Pero en Jersón (sur), bajo control de las fuerzas rusas desde el inicio de la guerra, las autoridades apoyadas por Moscú presionan por una anexión formal a Rusia.

Rusia anunció que facilitará a los habitantes de Jersón y la también sureña ciudad de Zaporiyia la obtención de un pasaporte ruso, lo que fue denunciado por Ucrania como una «violación flagrante» de su integridad territorial.

«Es una nueva prueba del objetivo criminal de la guerra de Rusia contra Ucrania», afirmó la cancillería ucraniana.

También en el sur, el puerto de Mariúpol, devastado por semanas de bombardeos, reanudó las actividades tras haber sido desminado, afirmó el gobierno ruso.

Pero el alcalde de esa ciudad, Vadym Boychenko, indicó al Foro de Davos, en un video, que hay 100.000 personas sin agua, alimento y electricidad en esa ciudad del mar de Azov.

Con información de AFP

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