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Foto: El Universal

Yo no necesito el dinero, dice ‘El Chapo’, a un año de su caída

Ciudad de México.- Este 22 de febrero se cumple un año de la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán en Mazatlán, Sinaloa, tras un operativo de la Marina Armada de México, que logró ubicarlo sin equipo de seguridad en un complejo residencial.

Guzmán Loera, el narcotraficante que puso en jaque a las autoridades mexicanas durante casi 13 años, luego de su fuga del Penal de Puente Grande, en Jalisco, fue trasladado al hangar de la Marina Armada de México, donde Tomás Zerón de Lucío, llevó a cabo el primer interrogatorio.

El director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, era el único que llevaba el rostro descubierto; todos sabían que “la muerte estaba al servicio” del capo y los elementos de seguridad iban encapuchados.

En entrevista concedida a El País que retomó El Universal, de España, Zerón de Lucio, relata como el fue aquel encuentro durante la mañana del 22 de febrero con el famoso líder del cártel de Sinaloa.

Eran las once de la mañana del sábado 22 de febrero. Zerón de Lucio estaba frente a un hombre de baja estatura, con bigote y un golpe en la frente. Tenía la mirada vacía y no iba esposado.

—¿Cómo te llamas?

—Joaquín Guzmán Loera.

—¿No eres Archivaldo?

—Sí, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera.

El Chapo respondía con tono comedido y llamaba licenciado a su interlocutor. Después le sometieron a la prueba caligráfica y cumplimentó un formulario básico, escribió su nombre con la torpeza de un niño pequeño. “En su pueblo, no pasó de segundo de primaria, el resto lo aprendió en la cárcel”, explica Zerón.

“Es más fantasía que realidad lo que dicen de mí”, dijo. Poco después pidió crema para las manos y un agua Perrier, la cual bebió de un trago.

Zerón le preguntó por la magulladura en la frente, pensando que era fruto de la detención, pero Guzmán Loera lo negó. Era consecuencia de su huida de una casa de seguridad de Culiacán, donde días atrás casi fue capturado.

Zerón de Lucio relata a El País que, en medio del hangar de la Marina, El Chapo parecía haber perdido su legendario carisma, pues sus movimientos eran lentos y su hablar tosco, sin embargo, el capo se mantenía alerta y no aceptó sus crímenes.

—¿Cómo es que no llevabas pesos cuando te detuvieron?

—Yo no necesito el dinero. Lo que pedía me lo llevaban. Si un millón de pesos, traían un millón.

La conversación entre Zerón y Joaquín Guzmán fue interrumpida por un malestar estomacal; el narcotraficante tuvo que ir al baño custodiado por un comando de la Marina.

Al salir, anduvo erguido y antes de irse ‘El Chapo’ se acercó e inquirió al funcionario.

—¿Me da su nombre? Es que usted me trató bien…

Más tarde, El Chapo fue trasladado en helicóptero hasta el penal de alta seguridad del Altiplano, en el Estado de México. Para consultar la entrevista completa sigue este enlace.

Fuente: Red Politica/El Universal

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