Ciudad de México.- El presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador electo de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, acordaron la instalación de mesas de coordinación con los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Hacienda, José Antonio Meade, para analizar la crisis que vive el estado, informó Milenio.
Tras reunirse por más de dos horas y media con el mandatario en la residencia oficial de Los Pinos, el político veracruzano dio a conocer los detalles del encuentro.
“Convenimos que en un lapso muy breve tendremos reuniones con el secretario de Gobernación para instalar una mesa de coordinación y empezar a planear todo lo que haremos a partir del 1 de diciembre en esa materia, y con el secretario de Hacienda para analizar también la crisis severa que está viviendo Veracruz en materia financiera”, informó Yunes.
“Le pedí el Presidente que Veracruz tenga de parte del gobierno federal, de su gobierno, una consideración especial en razón a la situación que vive el estado, muy compleja; somos un estado que ha venido cayendo en todos los indicadores, sociales, de delincuencia, de empleo; le pedí una colaboración de todas las áreas del gobierno, de tal manera que 2017 sea de despegue para Veracruz”, añadió el mandatario electo.
Tras asegurar que la búsqueda del ex gobernador de esa entidad, Javier Duarte, no fue discutida en el encuentro, Yunes resaltó que el tema de los fondos perdidos de más de 80 municipios en Veracruz sí se analizó.
“Seguramente en las próximas horas tendremos reuniones con autoridades de Hacienda, fue un tema que se trató en el encuentro: la crisis financiera actual que tiene que ver no solo con los alcaldes, sino también con maestros que están demandando el pago de prestaciones pendientes por la Universidad Veracruzana, tiene que ver con pensionados, con atletas, con organizaciones campesinas y sociales, con trabajadores del Poder Judicial, del Legislativo, todo esto está presente hoy; es una demanda que está presente en estos momentos en las calles de Xalapa, en el Palacio de Gobierno y sí fue tema de la reunión, hubo comprensión del Presidente. Me pidió que lo trate con Hacienda y seguramente en las próximas horas habrá una reunión”, explicó .
Yunes dijo que la transición del gobierno veracruzano se debe llevar de acuerdo con lo que establece la ley, la cual señala que el gobierno saliente debe liquidar las deudas de corto plazo, que ascienden a 17 mil millones de pesos, y no debe dejar adeudos pendientes, como en el caso de los municipios y de la universidad estatal.
No obstante, descartó que esté en duda que asuma el gobierno si esta situación no es resuelta e insitió en que la entidad encara un déficit muy grande, “derivado tanto de problemas de corrupción como de un problema estructural que se tiene que resolver”.
Al preguntarle si buscará que se entreguen recursos adicionales a la entidad, el gobernador electo señaló: “Eso lo vamos a fomentar con las autoridades de Hacienda; hay un problema muy complejo, no es uno que se pueda resolver en un acuerdo con el Presidente por muy buena disposición que haya, esto se tiene que analizar a la luz también de las posibilidades del gobierno federal”.




