Ciudad de México.- La caravana «Memoria y Esperanza» de familiares de los 43 normalistas desaparecidos y estudiantes de Ayotzinapa salió de Peralvillo rumbo a la Basílica de Guadalupe, donde se celebra una misa al cumplirse 27 meses del caso Iguala.
Los padres de los 43 avanzaron sobre Calzada de Guadalupe, en la parte final de la caravana que empezó el 20 de diciembre en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el municipio de Tixtla, Guerrero, y que pasó por municipios como Iguala y Taxco, posteriormente por el estado de Morelos, antes de llegar a la Ciudad de México.
La caravana está en la Basílica de Guadalupe para oír una misa que oficiarán el obispo de Acapulco, Carlos Garfias, y el de Saltillo, Raúl Vera.
Alrededor de las 10:40 horas, el contingente que se reunió en la glorieta de Peralvillo inició esta caravana con globos en las manos y las fotografías de los jóvenes desaparecidos. Algunos de los padres se colocaron imágenes de la Virgen de Guadalupe en el pecho.
De acuerdo con Felipe de la Cruz, vocero de los padres, este episodio es para reafirmar la fe, porque “muchos de los padres son católicos y con la esperanza de que presenten a nuestros hijos con vida”.
El abogado de los padres de los 43, Vidulfo Rosales, aseguró que este evento trata de ponerle fin al consumismo y que estas fiestas de diciembre no diluyan los problemas sociales producto de la pobreza y la violencia que despliegan los grupos delincuenciales, en colaboración con las autoridades, en distintas zonas del país.
“Para los padres de familia ha sido la Navidad de la memoria y esperanza, y los padres han vivido la Navidad de la esperanza con la claridad de que encontraremos a los 43”.
Felipe de la Cruz insistió que para retornar las mesas de diálogo con las autoridades se deberá detener al ex director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón.
El contingente fue supervisado y seguido por elementos de tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública, para abrirles el paso entre las calles y los cruceros al norte de la ciudad.
Fuente: Milenio



