Ciudad de México.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció ayer el inicio de una “huelga nacional” magisterial e instaló, nuevamente, un plantón sobre la avenida Bucareli pese a los avisos de sanciones por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Los representantes de la disidencia magisterial desconocieron la autoridad y representación de Aurelio Nuño, titular de la SEP, y exigieron la instalación de una mesa de negociación en la Secretaría de Gobernación (Segob), para la atención de su pliego petitorio.
«Queremos decirles que es el inicio de una huelga nacional, exigiendo a toda costa, y como ha sido siempre, la instalación de una mesa donde podamos resolver los problemas que aquejan a todo el pueblo, los problemas que enfrenta hoy la educación del país. No puede haber ninguna reforma y menos educativa sin contar con los actores principales”, dijo Adelfo Alejandro Gómez, secretario general de la Sección 7 de la CNTE, en Chiapas.
En el cruce de Puente de Alvarado e Insurgentes hubo empujones, pues mujeres policías pretendieron desviar la ruta de la manifestación de la CNTE, cuyos integrantes no detuvieron su andar y se abrieron paso.
Al llegar a Bucareli, los líderes de la CNTE buscaron, sin éxito, ser atendidos por funcionarios de Gobernación.
Así, la Coordinadora decidió instalarse en plantón indefinido hasta que se cumplan sus peticiones de una mesa de diálogo y el cumplimiento de su pliego petitorio.
El líder de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, llamó a los gobiernos federal y de la Ciudad de México a impedir que la CNTE convierta a los habitantes de la capital en rehenes de sus protestas, y les pidió que apliquen la ley.
FUENTE: Excélsior


