El Museo Dolores Olmedo tiene la colección más grande de obra de Frida Kahlo, unas 26 pinturas. Pero de tan famosa, Frida siempre está de viaje. Desde el 6 de julio y hasta octubre, regresa a casa para que la admiremos los mexicanos. Será en la exposición Frida, me pinto a mí misma.
“Frida Kahlo viaja mucho porque siempre nos la piden en préstamo, es una artista que compite con Picasso, Dalí o Van Gogh”, dice Josefina García, quien dirige las colecciones del museo Dolores Olmedo. Por eso es tan importante que, en el aniversario 110, Frida regrese a su casa.
La exposición Frida me pinto a mí misma tiene al menos dos novedades: a la colección del Dolores Olmedo se agregan diez piezas más, de colecciones privadas. Pero además intenta una museografía diferente. “Muestra cómo, a lo largo de su vida, Frida se fue autoconstruyendo: una jovencita que quería estudiar medicina, que por un accidente se convierte en pintora”. Entonces viene la evolución: de una joven mexicana de los años veinte, a una reina azteca que adopta indumentaria mexicana: vestidos que emulan los tehuanos, aunque los diseñaba ella, collares de jade prehispánicos, trenzas con flores como coronas. “Así se autorretrata y busca la perfección que físicamente no encontraba, pero que en la pintura asume para sí misma”.
¿Frida Kahlo fue esposa de quién?
Josefina García destaca la fama de Frida. Si viva se le pensaba como esposa del gran muralista Diego Rivera, ahora es al revés: Diego, un pintor importante, además es esposo de Frida Kahlo. “Diego Rivera es un artista de su época, parte de la Escuela Mexicana de Pintura; a Frida la puedes poner en el impresionismo, el cubismo o el arte naif; es atemporal y eso atrae a la gente: puedes tener empatía con ella”.
Frida de pronto enarbola el movimiento chicano, o las causas feministas, o aparece en una película de arte como Frida, naturaleza viva de Paul Leduc (1983), o Madonna (y después Jennifer López y al final les acaba ganando Salma Hayek) quiere hacer su biopic.
Por tiempo limitado
La exposición estará hasta octubre, después Frida vuelve a viajar. Se va a Milán, donde quieren hacer una exposición con unas 80 obras de la mexicana. Luego, de regreso al país. “Frida no puede permanecer más de dos años fuera; estará un año y medio fuera y luego tendrá que regresar”.
¿Por qué la fama de Frida? Josefina García propone: “Representa valores universales como el dolor, la tristeza, la alegría o la necesidad de vivir, que existen en todas las culturas. A la gente le fascina sentir empatía con ella”.
Por ejemplo: en su último autorretrato, muy enferma y tras algunos intentos de suicidio, Frida se atrevió a poner la leyenda, casi como reto: VIVA LA VIDA. Estimulados por ese coraje, la banda Coldplay le dedicó un disco. Y una canción.