Ciudad de México.- Sobre el proyecto de corredor cultural que se desarrollará sobre la avenida Chapultepec, urbanistas y arquitectos consideran que es necesario crear una avenida con aceras y espacios públicos más amplios y seguros.
Es mejor un bulevar con banqueta amplia, ciclopista, carriles de transporte público y de automóviles privados, que un eje vial exclusivo para coches. Está claro que estimular la inversión sobre la avenida, con incentivos fiscales y facilidades normativas, junto con una fuerte inversión en infraestructura urbana que privilegie una mejor sección de la calle, acelerará un proceso necesario.
También hay consenso en que si la avenida está mejor trazada, señalizada e iluminada, hará más fácil y amable cruzar de la Zona Rosa a las colonias Condesa y Roma, privilegiando lo transversal en el uso de la calle, favoreciendo el desarrollo económico de la diezmada zona turística de los años sesenta”, consideró Miquel Adriá, director de Arquine, despacho de arquitectura que ha trabajado proyectos con el GDF.
En tanto, el especialista Patricio Ruiz, quien fue convocado a una reunión informativa para conocer el proyecto, consideró que la lógica del corredor lleva a que “el espacio del auto, aunque no aumenta, sólo se agrupa, y el inmueble (el segundo nivel) queda disimulado con una serie de recursos como vegetación, ciclovías, captadores de agua pluvial y Metrobús eléctrico (…) Recursos que bien pueden estar ahí sin necesidad de erigir una sola columna.
“Así el resultado, más que un corredor, pareciera ser un nuevo edificio alargado entre edificios o en medio de la calle. Queda pendiente que la intervención genuinamente vincule el norte con el sur, atendiendo a la necesidad de regenerar el tejido urbano”, sostuvo en entrevista con Excélsior.
Anuncian oposición
El diputado local electo José Alfonso Suárez del Real, advirtió que vecinos de la Roma externarán su negativa a la construcción del corredor, pues hasta el momento no tienen información.
“Nos quieren engañar porque con la información que tenemos sólo podemos concluir que no es un proyecto de carácter cultural, sino comercial.
Los vecinos no van a levantar la mano para apoyar un proyecto que no conocen. El gobierno de la ciudad generó el proyecto sin informarnos, y por eso no tenemos por qué apoyarlo”, indicó.
Respecto al Cetram, dijo que se debe estudiar su impacto en la zona, pues el edificio de 41 niveles provocará la llegada de más gente a una zona que no tiene capacidad de solventar las necesidades de todos ellos.
“Tan sólo a la Torre Bancomer llegarán casi diez mil trabajadores, que son el doble de los vecinos que habitan en la colonia Juárez, en la sección que va de Lieja a Florencia. De ese tamaño es el impacto de lo que están haciendo”, dijo.


