RESPIRando: amplía tu capacidad pulmonar con yoga

Prevención, la mejor protección

El Gobierno de México anunció ayer un plan para regresar a lo que llamó “la nueva normalidad”, tras el confinamiento y la paralización económica por la pandemia del COVID-19. 

La estrategia plantea tres etapas para la reapertura de las actividades sociales, escolares y económicas. Inicia el 18 de mayo en 269 municipios de 15 estados que no reportan contagios de coronavirus ni tienen vecindad con otros que sí los tienen. La etapa dos, del 18 al 31 de mayo, implica la preparación para la reapertura con protocolos sanitarios; y la última, a partir del 1 de junio, con la implementación de un sistema de semáforo por regiones. 

Tras el anuncio, fue inevitable pensar en el regreso a nuestra cotidianidad: el traslado al trabajo, las visitas a la familia, las reuniones con amigos, las fiestas, los pendientes y todo lo que involucre entretenimiento. Sin embargo, lo que nos espera tendrá un agregado que, estoy segura, será a largo plazo. 

“Ya estoy pensando en el regreso al trabajo, pero también con miedo porque estaremos desinfectando todo, evitando saludar a la gente, mantener la distancia (…) no será lo mismo. Al menos yo sí me cuidaré”, afirma Ángel.

Nos estamos preparando para salir. Muchos lo harán con euforia, olvidando que la pandemia aún está lejos de terminar. Justo por ello es que las autoridades insisten que en el regreso escalonado se debe seguir con las medidas sanitarias.

Países como China, España e Italia – de los más afectados por el COVID-19 – están en proceso de desconfinamiento, pero cada uno con sus debidas precauciones para evitar un rebrote de la enfermedad. 

Secuelas del COVID-19

Según los expertos, la prevención es la mejor protección contra la pandemia. La sana distancia, el frecuente lavado de manos y otras medidas de higiene han sido básicas en las estrategias internacionales para intentar frenar el coronavirus. No obstante, destacan que  preparar al cuerpo es fundamental para enfrentar de la mejor manera un eventual contagio de Covid-19.

Y se preguntarán, ¿se puede preparar al cuerpo para el coronavirus? La respuesta es sí. Con una cultura de higiene respiratoria. 

Antes de explicar este término me gustaría retomar algunos hallazgos que los médicos han hecho en personas recuperadas de Covid-19. 

Una de las investigaciones se realiza en Hong Kong, donde los expertos han encontrado una reducción de la función pulmonar y una persistente disnea (falta de aire) en pacientes que se curaron. Aunque han examinado a un pequeño grupo, afirman que hay indicios de posibles efectos tardíos. 

“En algunos pacientes, la función pulmonar podría disminuir entre un 20 y 30 por ciento después de la recuperación (…) jadean cuando van un poco más rápido”, indica el médico Owen Tsang Tak-yin, director del Centro de Enfermedades Infecciosas del Hospital Princesa Margarita de Hong Kong. 

Las tomografías de varios pacientes muestran una especie de fibra transparente en los pulmones, lo que sugiere un daño permanente. 

Esto confirma las investigaciones hechas en Wuhan en febrero, cuando se estudiaron radiografías de pulmón de pacientes de coronavirus y que mostraban la misma condición.

Ahora, los análisis deben mostrar si estas personas han desarrollado fibrosis pulmonar en la que el tejido conectivo del pulmón se inflama, lo que lleva a una proliferación patológica entre los alvéolos y los vasos sanguíneos que los rodean. 

Los médicos explican que cada pulmón cuenta con aproximadamente 300 millones de alvéolos, que son como diminutos sacos al final del árbol bronquial que se conectan con la sangre para transferir el oxígeno que inhalamos y sacar el bióxido de carbono para exhalarlo. 

Pues justo la fibrosis pulmonar dificulta que el oxígeno llegue a los vasos sanguíneos, endurece los pulmones, y hace que la respiración sea superficial y rápida. En consecuencia: 

  • Genera trastornos respiratorios, 
  • Falta de aliento,
  • Tos seca de pecho,
  • Disminuye el rendimiento físico,
  • Dificulta las actividades cotidianas.

De aquí la importancia de ampliar la capacidad pulmonar, que es la cantidad de aire que obtienen los pulmones al inhalar, y de tener una cultura de higiene respiratoria, para proteger y mejorar la salud ante la amenaza latente del coronavirus. 

Cultura de higiene respiratoria

Nada nos exentan de contraer Covid-19, por ello es fundamental continuar con las medidas sanitarias así como preparar a nuestro cuerpo para enfrentar de la mejor manera un eventual contagio. 

“Haciendo ejercicio, buena alimentación, buena respiración, evitar los lugares donde haya mucha contaminación, evitar el cigarro si es posible. En general lo que significa mantener una cultura de higiene respiratoria”, dijo el anestesiólogo especialista en terapia respiratoria, Alberto Juan López, en entrevista para “Al aire con Paola”.

La doctora Diane Pérez señala que cuando una persona está en reposo tiene una capacidad pulmonar de aproximadamente cinco litros. 

“Esto se puede incrementar de manera muy importante con el ejercicio. Esto es relevante porque cuando practicamos actividad física inhalamos más y, además, lo hacemos de manera más profunda porque nuestros músculos requieren de más oxígeno”.

Señala que cuando respiramos en reposo la mitad de los alvéolos, principalmente en la base de los pulmones, no se abre, por ello es importante la actividad física.

“Los ejercicios de yoga, cuando inhalas profundamente, retienes el aire y posteriormente vas exhalando de manera controlada, contribuyen a poder lograr una mayor distención de nuestros pulmones y en caso de sufrir Covid-19 y tener un problema pulmonar, tener una neumonía y contar con menos alvéolos disponibles, pues aquellos que sí se están expandiendo adecuadamente van a poder funcionar mucho mejor y de esta manera vamos a poder enfrentar un poco mejor la enfermedad”, agregó. 

Respirar bien

Quienes practican yoga afirman que cuando respiramos bien todo funciona mejor, desde el corazón, el sistema inmunológico, el cerebro hasta el sistema digestivo y nuestro estado de ánimo. 

Justamente, esta disciplina contribuye a mejorar la capacidad pulmonar y la respiración. Con el “pranayama” o técnica básica de respiración conseguimos mayor cantidad de oxígeno en la sangre, mayor resistencia y un aumento de la capaidad de recuperación. 

“Habitualmente, nuestra respiración suele ser bastante superficial. En yoga se aprende a realizar inhalaciones largas y profundas, abriendo al máximo los pulmones, y exhalaciones lentas y controladas. Un correcto control y ejecución de la respiración nos servirá para ganar resistencia en carrera y mejorar nuestro rendimiento. Además ganaremos en concentración”, afirma Carlos Ángel Casado, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

Estos son algunos beneficios de “pranayama”:

  • Aumento en la capacidad pulmonar,
  • Más resistencia para realizar esfuerzos físicos,
  • Tranquilidad y paz mental,
  • Revitalizar el cuerpo,
  • Reducir el estrés o ansiedad,
  • Controlar las emociones y tomar la decisión correcta,
  • El cuerpo recupera el ritmo normal tras algún esfuerzo físico o mental, 
  • Dormir bien,
  • Mejorar la digestión. 
  • Inducir el estado de meditación.

Tipos de “pranayama”

Respiración abdominal

Es la que hacemos de manera inconsciente. Al inhalar, la parte baja de los pulmones se llena de aire, desplaza el diafragma hacia abajo y el abdomen se hincha. El “panayama” consiste en controlar la respiración para que sea lenta y silenciosa. Si se escucha la respiración es porque es demasiado rápida. Es necesario intentar que sea lenta y que los músculos abdominales estén relajados, inahalando y exhalando por la nariz. 

Respiración torácica

Al realizar esta respiración, se nota el movimiento en las costillas, pues la caja torácica se expande. Para notar al máximo este tipo de respiración se debe hacer fuerza en los abdominales y respirar. Al poner en tensión los abdominales se impide que el vientre se expanda, por lo que la parte que se hincha es el tórax.

Respiración clavicular

Ocurre cuando se llena de aire la parte superior de los pulmones. Se debe levantar las clavículas al tomar aire, pero sin mover los hombros. Aunque es una acción sutil, cobra importancia cuando se conjunta con los otros dos tipos de respiración, consiguiendo que los pulmones funcionen a su máxima capacidad. 

La prevención es la mejor protección para el Covid-19 y cualquier otro padecimiento. Manten tu cuerpo y mente sanos. Haz ejercicio. Haz yoga, y en estos tiempos de pandemia mejora tu bienestar físico, mental y emocional. 

Namasté.

Redacción / Información de China Zhangzhou / mx.hola.com / widemat.com

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