RESPIRando: Posadas, pavo, romeritos… recupera el bienestar físico con yoga

Del pozole a los tamales

 

Cada año, puntualmente, millones de mexicanos aseguran en estas fechas: “Ahora sí bajo de peso”.

Como coloquialmente dicen, la dieta es el “coco” de aquellos que de manera constante intentan perder los kilos que ganaron durante las fiestas de fin de año. 

Pero no solo es culpa de las posadas, el pavo, los romeritos, el bacalao y el recalentado, pues las delicias gastronómicas de nuestro país truncan la buena voluntad de quienes hacen dieta por ahí septiembre, con las fiestas patrias. 

Incluso, existen memes en redes sociales que indican “la ruta” de cómo se va subiendo de peso en los últimos meses del año.

 

Desde el pozole (septiembre) hasta los tamales (febrero), los mexicanos enfrentamos una “peligrosa combinación” de factores que lleva a un alto consumo calórico y a una disminución de la actividad física.

A ello se suman los eventos sociales, el sedentarismo y el excesivo consumo de bebidas gaseosas azucaradas o alcohólicas.

Todo esto provoca que los mexicanos consumamos hasta tres veces más la cantidad de calorías que el cuero requiere y se acumule grasa corporal. 

 

Hasta 10 kilos por fiestas decembrinas

Según la directora de la Clínica Nemi (especializada en Nutrición, Sobrepeso y Metabolismo), Alejandra González, la acumulación de las comidas de fin de año pueden dejarnos hasta 10 kilos de más. 

“Desde polos opuestos, la la euforia (ante la alegría de convivir y/o reencontrarse con sus seres queridos) y la depresión (ante la profunda tristeza que encarna la ausencia de un ser querido en estas épocas) son factores que, a veces sin ser conscientes de ello, llevan a un consumo mayoritario y descontrolado de alimentos y bebidas”.

Los expertos afirman que el consumo promedio diario de calorías se clasifica en: 

  • Personas de talla grande: mil 800 calorías
  • Personas de talla mediana: mil 400 calorías
  • Personas de talla baja: mil 200 calorías

Sin embargo, cada organismo es diferente por lo que las personas deciden el nivel ideal de consumo de calorías respecto a sus actividades. 

 

No hay productos milagro 

Cada enero es común que millones de personas recurran a los llamados “productos milagro” para bajar de peso y obtener resultados, según la publicidad, “inmediatos”.

Pero, ojo, el uso de estos podría más que beneficiarnos, dañar nuestra salud. 

Diversas publicaciones de la UNAM indican que las curas genéricas o milagrosas no existen. 

Detallan que las dietas deben ser prescritas de forma específica y personalizada de acuerdo a la edad, antecedentes de enfermedades, padecimientos y la constitución corporal. 

Estos son algunos daños a la salud por el consumo de “productos milagro”.

  • Daños al sistema digestivo (riñón e hígado),
  • Afectaciones en piel y cabello, 
  • Descontrol del sistema nervioso,
  • Cólicos,
  • Ansiedad,
  • Diarrea,
  • Mareos
  • Insomnio,
  • Temblores,
  • Dolor de cabeza,
  • Dolor en abdomen, 
  • Dolor de espalda.

La Secretaría de Salud (SSA) tiene identificados 250 productos de este tipo, cuyos fabricantes suelen registrarlos de forma engañosa como suplementos alimenticios o cosméticos.

 

Nada como el bienestar espiritual y físico 

“Yo pensaba que el yoga era como una religión o solo para meditar”, afirma Gloria. Desde hace dos años realiza esta práctica. 

Dice que recurrió al yoga por casualidad. 

“Comencé a tomar clases de yoga por azares del destino. (…) No me gusta correr, hacer pesas o spinning, entonces como tenía las tardes libres decidí buscar una actividad física. (…) Un día quise entrar a zumba, pero no me dejaron y tomé yoga. (…) Me enamoré”.

Gloria cuenta que en este tiempo ha vivido una sensación difícil de explicar. 

“Es una experiencia tan hermosa, indescriptible… no sé, es un encuentro contigo, con tu alma… te hace amarte más, amar a los demás, amar todo lo que te rodea”.

Con emoción y evidente paz en sus palabras, asegura que en el yoga ha encontrado, además de tranquilidad, bienestar físico. 

“Desde que hago yoga he notado cambios en mi cuerpo, por ejemplo: las piernas más torneadas, los brazos más fuertes, ya tengo más fuerza en el abdomen, incluso mis glúteos (…) mi esposo lo agradece”.

 

Beneficios del yoga para bajar de peso 

El yoga no es una práctica para bajar de peso, mucho menos de manera rápida, sin embargo, sus beneficios contribuyen a lograr ese objetivo. 

  • Fortalece los músculos. Al realizar esta práctica se trabaja todo el cuerpo, aumenta la flexibilidad y se tonifican los músculos, haciéndolos más fuertes y firmes. 
  • Vientre plano. Algunas posturas ayudarán a mantener un abdomen sin grasa.
  • Regula las hormonas. Las asanas estimulan los órganos internos, sobre todo las posturas de torsión, flexiones e inversiones, que se especializan en estimular el sistema endócrino. Otras pueden contribuir a acelerar el metabolismo. 
  • Quema calorías. Aunque no es una práctica cardiovascular, en una clase se pueden quemar entre 250 y 400 calorías. 
  • Beneficios psicológicos. Al tener conciencia corporal, incremento de autoestima y aceptación, se aprende a respetar las necesidades del cuerpo y entender qué alimentos y bebidas son mejores para la salud. 

Para que este año sí cumplas tu propósito de bajar de peso, te recomendamos acompañar cualquier actividad física con una dieta balanceada.

En este video de YouTube podrás seguir una práctica de yoga que te ayudará a mejorar tu estado emocional y físico.

 


Namasté.

 

 

Redacción / Foto: Internet/ Video: YouTube / MalovaElena

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