RESPIRando: 14 de febrero; acepta, valora y ámate

Inseguridad en las mujeres mexicanas

 

Un estudio de Construye, el Observatorio Regional para la Mujer de América Latina y el Caribe A. C., indica que el 57 por ciento de las mujeres en México se siente poco atractiva y considera difícil enfrentarse a los ideales de “belleza” impuestos por la sociedad. 

Yadira cuenta que desde hace tres meses la relación con su novio se ha deteriorado. Está dispuesta a hacer lo que sea para que él regrese.

“Creo que ya no le gusto y por eso se ha alejado. Es que como estoy gordita y soy un poco insegura pues él no está a gusto conmigo. Ya tiene rato que va y viene, va y viene. No sé qué hacer para que se quede conmigo”.

Hace unos días la encontré afuera de una tienda de Feng Shui, en la calle de Isabel La Católica, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Pasó 15 minutos parada junto al acceso. Estaba indecisa, tímida, quizá con miedo. De vez en cuando echaba una mirada hacia adentro y se ocultaba. Finalmente entró. 

-“¿Qué es todo esto que venden aquí?”, preguntó.

-“Son artículos para recibir el Año Nuevo Chino”, dijo la vendedora.

-“¡Ah! ¿Y sí funcionan?”.

-“¡Claro! Es para armonizar tu entorno y la energía de este año.

Según el Feng Shui, para recibir la prosperidad, abundancia y bienestar del Año Nuevo chino, que en esta ocasión inició el 4 de febrero y está regido por el Cerdo de Tierra (son 12 signos en el calendario chino), se utilizan diversas curas o amuletos para armonizar la energía en casa, el trabajo o a nosotros mismos. 

Y justo en este local, que mantenía a Yadira con mirada inquisitiva, es donde se venden este tipo de accesorios que van desde estampas del Año del Cerdo, símbolos, Deidades, velas, inciensos, amuletos, etc.

-“¿Y cómo le hago para que el novio regrese?”, dijo Yadira.

En una conversación de 45 minutos, la joven de 26 años contó que estaba desesperada y que necesitaba ayuda para que su novio volviera a estar con ella.

“Una vez estaba enojado y me dijo que ya no le gustaba. Después de eso me dejó de hablar varios días y luego regresó. Yo sé que en el fondo sí me quiere. ¿Ustedes me podría ayudar con algún amuleto, una oración o con magia para que regrese?”. 

La joven estuvo a punto de llorar. 

-“Deja que fluya y saca de tu vida a las personas que no te hacen bien”, comentó la vendedora. 

Fue lo último que escuché y me retiré. 

 

Autoestima y factores que la dañan

Los expertos definen la autoestima como la valoración que hacemos de nosotros mismos y la consideran como uno de los factores que más influyen en nuestro bienestar personal.

Destacan que entre los factores que la afectan están:

  • Redes sociales. Según la Universidad de Haifa, en Israel, entre más tiempo pasen las adolescentes en Internet, aumenta la probabilidad de desarrollar una imagen corporal negativa que puede llevar a trastornos alimenticios.
  • Los estereotipos de “belleza”. Psiquiatras y psicólogos aseguran que el tener “pancita” o el sobrepeso puede lastimar la autoestima.
  • Marcas en la piel, como várices, estrías o acné. 
  • Las críticas. Los expertos señalan que cuando estas se comienzan a tomar en serio, las personas empiezan a sentirse menos que los demás. 

En su libro “Autoestima e Identidad. Narcisismo y Valores Sociales”, Luis Hornstein subraya cuatro tipos de autoestima. 

1.- Alta y estable. Las personas con este tipo de autoestima se desenvuelven de manera abierta y defienden su punto de vista sin desestabilizarse. 

2.- Alta e inestable. Pese a su elevada autoestima son incapaces de mantenerla. Al defender su punto de vista no acepta las críticas, por lo que tiende a adoptar una actitud agresiva (para promoverla) o pasiva (para protegerla).

3.- Baja y estable. En estos casos, los eventos externos no alteran la autoestima, pues la persona no se esfuerza en promover su imagen. Estos individuos son indecisos, depresivos y con gran temor a equivocarse. No defienden sus puntos de vista, pues la valoración de sí mismos es negativa y creen que no están a la altura. 

4.- Baja e inestable. Son personas sensibles e influenciables. Los narcisistas, por ejemplo, se caracterizan por tener una autoestima baja y muy dependiente de la opinión que perciben de los demás. 

 

Acepta quien eres 

“’¿Cuándo dejaste de amarte?’ me preguntó un día el psicólogo. Fue una de las preguntas más fuertes que me han hecho en la vida. Ahí me cayó el 20 de lo mal que estaba”.

Por 35 años, Chuy dejó que las modelos de revista, las “medidas perfectas” 90-60-90, la elegancia, el qué dirán, los piropos y todos los halagos posibles influyeran en su persona.

“Tenía que estar impecable, delgada, guapa y para eso dejé de comer. No quería engordar, pues nunca me gustó mi cuerpo, y hacía un poco de ejercicio. Así me mantuve muchos años”. 

Recién casa, Chuy dedicaba poco tiempo a su hogar. Prefería arreglarse, comprar ropa y zapatos, pasar cada momento consigo, a solas. 

“Había algo que me llevaba a desear cada vez más el ‘aplauso del público’ y era la vanidad. (…) Me dormía tarde arreglándome y me levantaba temprano arreglándome y luego me la pasaba todo el tiempo en el trabajo, en las tiendas, con los amigos”.

Cuenta que su imagen cada vez cobró mayor importancia para ella. Casi le cuesta el matrimonio.

“Llegué a sentirme ‘la última Coca en el desierto’. (…) Entonces fui con un psicólogo y me di cuenta del poder que le había dado a los demás sobre mi persona. Toda mi realidad la basé en el qué dirán. Descubrí que desde hace años me había dejado de amar, no me aceptaba y no era feliz. Yo misma me saboteaba”.

Hoy, con ayuda del experto y clases de yoga, Chuy está tomando las riendas de su vida. El trabajo personal ha sido duro, pero asegura que se ama profundamente.

“De verdad te lo digo, no hay mayor felicidad que verte al espejo y aceptar lo que eres, con arrugas, con canas, con cachetitos, con lonjas, pero con una gran fuerza, orgullo y amor por ti y por la vida. Todo esto que te menciono soy yo y es mi mejor versión. Soy única e irrepetible y todos los días lucho para ser mejor y feliz”.

El yoga, dice, le ha enseñado el valor de la aceptación.

 

Yoga y autocrítica

En este año del Cerdo de Tierra, la frase es: “Yo soy, yo quiero y yo tengo”.

La instructora yogui y fundadora del centro Health Yoga Life, Vyda Bielkus, asegura que practicar yoga te ayuda a recordar que debes ser bueno para ti antes que para nadie. Además incrementa tu amor propio. 

El yoga te permite empezar a frenar la autocrítica y parar los pensamientos negativos sobre ti, en cuanto se presentan. También cómo conectarte con esa chispa interna para conseguir más amor, tranquilidad y paz”.

Asimismo, un estudio encabezado por la Dumlupinar University revela que las personas que realizan hatha yoga tienen mayores niveles de autoestima, una calidad de vida mejor e incluso sienten menos fatiga.

En ese video de YouTube, encontrarás una práctica de yoga para trabajar el amor propio y la autoestima.

 

 

Namasté.

 

Redacción / Con información de psicologiaymente.com / Video: YouTube/Yoga con Marina Buedo

 

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