RESPIRando: juntos, pero en armonía; yoga en familia

“Quédate en casa”

 

El mensaje fue claro: 

“Quédate en casa. Quédate en casa. Quédate en casa”. 

Frase que, sin lugar a dudas, quedará para la historia de México. 

Ante la crisis que vivimos en el mundo por el coronavirus COVID-19, que al momento ha dejado más de 998 mil casos confirmados y 51 mil 335 muertos, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, exhortó el fin de semana a los mexicanos a permanecer en casa. 

Pidió aprovechar la “última oportunidad” para evitar la aceleración de contagios en nuestro país.

“Reducir la velocidad de transmisión es impostergable, es nuestra última oportunidad de hacerlo y hacerlo ya, y esto requiere que de manera masiva nos restrinjamos y nos quedemos en casa, por eso decimos a todos los medios de esta sociedad ‘quédate en casa’ porque si lo haces tú y lo hacemos todos, es la única manera de reducir la transmisión de este virus”. 

Dos días después, el lunes por la noche, el Consejo de Salubridad General declaró la emergencia sanitaria, por lo que las medidas sanitarias se ampliaron.

“Se ordena la suspensión inmediata desde el 30 de marzo y hasta el 30 de abril de actividades no esenciales en los sectores público, privado y sociales. Es decir, todo”.

La finalidad: que más gente permanezca en casa. Y aunque mucha, cientos, miles de personas simplemente no pueden acatar la medida porque su actividad no se los permite, el llamado es para quienes sí puede continuar con sus labores desde el hogar. 

“Quédate en casa. Quédate en casa. Quédate en casa”.

Yoga en familia

¿Cuántas veces pediste tiempo para estar en familia? Bien, pues este es el momento.  

“Quédate en casa. Quédate en casa. Quédate en casa”. 

Quizá después de cumplir con tu trabajo (si es tu caso), decides ver el celular o la televisión, comer, dormir, incluso terminar algún pendiente en casa o leer.  

Si tienes hijos, es probable que hasta hayas desempolvado los juegos de mesa.  

Sin embargo, algunos me han dicho que con dos semanas de aislamiento ya empiezan a sentir aburrimiento. Ya no saben qué hacer.  

¿Por qué no intentan hacer yoga en familia? 

En este espacio siempre he hablado sobre los grandes beneficios de esta milenaria práctica, pero si aún no te has familiarizado con ellos, te hago un recuento:  

Beneficios físicos: 

  • Fortaleza: Las posturas (asanas) tonifican cada parte del cuerpo.
  • Resistencia: La práctica regular incrementa la capacidad de trabajo.
  • Flexibilidad: Un cuerpo joven es mantenido y restablecido a través de un correcto estiramiento.
  • Postura: Mientras el tono y la flexibilidad se equilibran, se establece una postura erguida y sin esfuerzo.
  • Energía: La mejoría del funcionamiento glandular y la relajación profunda dejan a uno fresco y calmado.
  • Salud: Un estado de bienestar consistente es experimentado cuando la mente y el cuerpo están equilibrados. Una mejoría de la circulación sanguínea 

Beneficios mentales

  • Concentración: La penetración de las posturas de yoga profundiza y extiende la concentración, la memoria y la atención.
  • Estabilidad emocional: El contacto con el yo interno nos da perspectiva sobre la vida y aísla la mente de las alteraciones.
  • Paz: Tranquilidad y tolerancia en la mente, y la absorción en el yo interno generan un estado permanente de paz y tranquilidad.
  • Autoreconocimiento: Desarrolla las habilidades necesarias para comprender el funcionamiento de la mente a través de la observación de la actividad del propio cuerpo y de la respiración.
  • Desarrollo integral y progresivo de la mente y el cuerpo: Facilita la expresión de los potenciales del practicante y fortalece la autoestima. 

Beneficios espirituales

  • Sabiduría: Una práctica persistente desarrolla el conocimiento que florece como sabiduría.
  • Libertad: La ecuanimidad y la sabiduría conducen a la experiencia de libertad en la vida diaria.
  • Integración: La exploración regular y la conexión de las capas mentales, espirituales, físicas y emocionales llevan a un estado íntegro de armonía. Descanso mayor durante la noche
  • Calma: Otra forma de afrontar los problemas

En concreto: te da plenitud.  

Si eso hace por ti, imagina lo que hará si lo practicas con la gente que más amas: tu familia.  

Los expertos afirman que hacer yoga con tu pareja e hijos contribuye a una mayor conexión con ellos y fortalece el vínculo.  

En el caso de los niños, las clases se realizan con juegos, cuentos, canciones y bailes, lo que fomenta en ellos la imaginación y creatividad.  

El yoga en familia tiene cuatro objetivos:

  • Vínculo
  • Autoconocimiento
  • Diversión
  • Relajación

Y entre sus múltiples beneficios está:

  • Favorece la armonía familiar y la unión.
  • Trabaja la coordinación en pareja y la sincronización.
  • Amplia el conocimiento sobre el otro y sobre uno mismo.
  • Fomenta la creatividad y la espontaneidad.
  • Favorece la comunicación emocional y energética. 

Intenta una sesión con tu familia. Quién mejor que ellos para compartir y fluir. En este video de YouTube encontrarás una sencilla clase.   

Y no lo olvides, en la medida de los posible:  

“Quédate en casa. Quédate en casa. Quédate en casa».

 


Namasté. 

 

 

Redacción / Información y foto de compartirenfamilia.com, buenavida.pr / Video: YouTube / Juan Laso

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